ESO SÍ ES UN PALO

Lamine Yamal tardará en olvidar el minuto 90+2 perteneciente al partido de vuelta frente al Internazionale en las Semifinales de la Champions. Ganaba el Barça 2-3, tras otra de esas remontadas épicas propiedad de Los Culés, cuando el conjunto de Hans Flick hiló un contragolpe mediante el cual la estrella azulgrana, tuvo el cuarto gol de los suyos, junto al pase a la Gran Final. Pero el destino es caprichoso, y no solo quiso que su remate impactara contra el palo zurdo de la meta custodiada por Sommer, sino que al minuto siguiente, permitió a Acerbi hacer subir el 3-3 al marcador.

Fue el principio del fin para el Barça, siempre fiel a sus principios con el balón y cayendo con las botas puestas, pero golpeado psicológicamente, siéndole imposible recobrarse de semejante mazazo pese a intentarlo. La tercera semifinal con más goles en la historia de la Champions, tuvo como triunfador por un global de 7-6, a un Inter que, dos años después, obtiene otra oportunidad para alzar La Orejona.

El FC Barcelona ha demostrado que, con Hans Flick al timón, apostando por la cantera, y con fichajes que se adapten al modelo culé, se presenta un ciclo con posibilidades de futuro respecto a la conquista del Viejo Continente. Sin embargo, ese relato tendrá que esperar, pues en Can Barça todavía resta mucho trabajo por delante.

Trataron Los Culés de llevar la manija nada más arrancar la vuelta en Giuseppe Meazza, pero el Inter se mantuvo firme, y transcurrido el primer cuarto de hora, llevó rápidamente el partido a su terreno, abriendo la lata llegado el 21 de juego. Dimarco pilló dormido a Dani Olmo cuando el Barça trataba de dar salida al balón, y encontró a ese titán de nombre Dumfries, cuyo segundo apellido es incansable, y que asistió a un Lautaro Martínez casado con el gol.

El Barça reaccionó de inmediato, con Pedri y Lamine Yamal a la cabeza, pero la falta de puntería y la presencia de Sommer, mantuvieron la ventaja mínima en favor de la escuadra de Simone Inzaghi. Y habiendo sobrevivido al asedio de su oponente, Los Nerazzurri hicieron girar de nuevo las tornas. Mkhitaryan no hizo el segundo de volea por caprichos de las leyes de la física, Çalhanoglu se quedó casi igual de cerca. Hasta que, con Dumfries opositando sin tregua a ser superior, Pau Cubarsí derribó a Lautaro Martínez dentro del área, y Çalhanoglu no tuvo compasión desde el punto fatídico.

El Barça parecía en aquel momento, desfilando al túnel de vestuarios al descanso, completamente sometido. De nada servía la calidad de Pedri y Lamine Yamal, el buen hacer de Frenkie De Jong en la medular, y el partidazo que Eric García, Gerard Martín, Iñigo Martínez y Pau Cubarsí, se estaban marcando. Sin embargo, los de Hans Flick volvieron a demostrar que, cuantas más veces caigan, más fuertes se levantan. En quince minutos, los azulgrana igualaron la eliminatoria.

Gerard Martín engrandeció todavía más su actuación, colocando un centro que Eric García remató de primeras metiendo la bota. Había partido, y en sesenta segundos los porteros se lucieron. Szczesny puso firmemente los puños frente al chicharro de Barella, mientras que Sommer impidió a Eric García culminar un jugadón colectivo que hubiese supuesto un doblete muy recordado. No obstante, en la siguiente acción culé, Gerard Martín volvió a centrar medido, y Dani Olmo puso el empate. Empezaba otra eliminatoria.

Durante el siguiente cuarto de hora, los de Hans Flick transmitieron la sensación de estar más cerca del gol, pero les faltó acierto de cara a puerta, y Sommer aparecía cuando los suyos le necesitaban. Sabedor del peligro, la escuadra de Simone Inzaghi reaccionó, obligando entre otras cosas a que Pau Cubarsí duplicara esfuerzos. Hasta que llegó el minuto 87. Raphinha recibió el cuero tras una ofensiva conducida por Frenkie De Jong, Pedri y Lamine Yamal, y remató, Sommer respondió con un paradón, sin embargo, el rechace fue capturado por el mismo Raphinha, que acertó a la segunda oportunidad. 2-3, la Final de la Champions para Los Culés estaba a un paso.

Fue precisamente en esos instantes, los más dolorosos, cuando llegaron las dos jugadas que cambiaron el curso del encuentro. Tras otra gran labor de Pau Cubarsí, impidiendo rematar a Marcus Thuram, el Barça montó una contra que Lamine Yamal se dispuso a culminar, para colocar la guinda de otro pastel en forma de remontada épica. Sin embargo, en lugar de eso, la jovencísima estrella culé presenció cómo el poste izquierdo ejercía el rol de guardameta, repeliendo su remate, y evitando así el cuarto tanto.

Sin apenas tiempo para siquiera quedarse boquiabiertos, Los Culés fueron testigos del enésimo show con el sello del portentoso Dumfries, crucial para que Acerbi colocara el 3-3. Doble bofetón en una eliminatoria histórica, así como loca y cruel. La prórroga fue inevitable, y con ella el principio del fin para un Barça demasiado castigado.

Los cambios que ambos entrenadores decidieron hacer, favorecieron bastante más a la causa interista. Los Nerazzurri probaban estar más enteros, y aunque Pau Cubarsí y Gerard Martín achicaban agua con todo su ímpetu, nadie pudo evitar lo sucedido en el minuto 100. Marcus Thuram rompió a un flojo Araujo y cuando parecía que se disponía a lanzar, jugó para un Frattesi que fusiló, poniendo el definitivo 4-3 en el luminoso, y haciendo que el Giuseppe Meazza se viniera abajo.

Nada de lo que intentó el Barcelona durante la segunda parte de la prórroga surtió el efecto deseado. No fue la noche de Lewandowski, tampoco la de Ferran Torres. Fermín no logró ser esa gran baza que acostumbra, ni siquiera Raphinha pese a su gol estuvo inspirado. A Hans Flick no le quedó otra que dar descanso a Pedri tras su gran esfuerzo, y su ausencia se notó. Y aún queda Lamine Yamal, quien como no podía ser de otra manera, lo intentó con toda la calidad y voluntad que es capaz de reunir. Ni por esas. Echó fuera alguna, mientras que en las otras, Sommer se hizo gigante.

Fin a la andadura del FC Barcelona en la presente edición de la Champions. Los Culés cayeron con todos los honores, pero cayeron. Hay mimbres en Can Barça para que la Copa de Europa termine siendo alzada de nuevo, pero precisan de un mayor pulido y evolución. Hasta entonces, la gloria culé a lo largo y ancho del Viejo Continente, deberá aguardar, pues este no es su momento. Esa historia aún está pendiente de ser narrada. El relato escrito, es que el Internazionale de Simone Inzaghi, dos años después de su última final en la Champions, dispondrá de una nueva ocasión para ocupar el trono de Europa.

Publicado por Miguel Ávalos

Saludos, mi nombre es Miguel y es un placer unirme a WordPress. He escogido este sistema porque me gusta mucho escribir y quiero utilizarlo para escribir y publicar diferentes artículos relacionados con el fútbol. La mayor parte estarán destinados a los dos equipos de la Capital del Turia, el Valencia CF y el Levante UD, no obstante también publicaré artículos referentes a otros equipos y competiciones. Espero que todos ellos puedan ser del agrado de quienes los lean. Un cordial saludo.

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