El Real Club Betis Balompié no deja de citarse con la historia en la presente Conference. La próxima será en el Artemio Franchi, morada de la Fiorentina, a la que derrotó por 2-1 en el Benito Villamarín, llevándose una ventaja mínima de cara al encuentro de vuelta.
Gran partido de ambos conjuntos, en el que pudo pasar cualquier cosa, pero Los Verdiblancos tuvieron más puntería, además de protagonizar un comienzo muy favorable. Corría el 6 de partido, cuando Bakambu hizo lo que quiso por el carril diestro, y dio el pase de la muerte para Ezzalzouli, al que por poco no le juega una mala pasada su excesiva confianza. Afortunadamente, balón a la jaula.
Insistió el Betis buscando el segundo tanto, e Isco estuvo cerca de lograrlo al 14 de juego, pero su disparo se perdió por poco. No obstante, la escuadra de Raffaele Palladino daba claras señales de vida, pese al dominio ejercido por el conjunto de Manuel Pellegrini, y lo demostró en el minuto 21, con un centro melodioso de Gosens que, incomprensiblemente, Mandragora cabeceó fuera, cuando la grada asumía el empate del cuadro italiano.
Ninguno de los dos quiso ceder terreno, motivo por el cual aumentó el centrocampismo, así como las dificultades para las parcelas ofensivas. Aún así, el Betis tuvo la ocasión de asestar otro golpe psicológico. Al 45, tras un córner, Marc Bartra cazó el balón suelto y lanzó, pero no estuvo fino, y el cuero se marchó arriba.
Nada más arrancar la reanudación, los guardametas acapararon las cámaras. Vieites salvó el empate de la Fiorentina permaneciendo como una roca frente a Gudmundsson. Dos minutos después, Isco botó una falta y Marc Bartra fusiló de cabeza, pero De Gea voló, protagonizando una parada antológica. El ritmo no cesaba, y al 52, Vieites deshizo el error Natan, que se tragó un balón peligroso dirigido a Moise Kean.
Solamente un detalle de calidad podía colocar las tablas o el segundo para el Betis. Para esto último, llame a Antony, garantía asegurada. El crack verdiblanco soltó tal chicharro en el minuto 64, que esa escuadra tardará lo suyo en volver a ver telarañas. La fiesta en el Benito Villamarín pudo ser completa llegado el 67 de juego, pero Pablo Fornals, con todo a favor, remató flojo en el punto de penalti, estropeando la delicatessen de un Bakambu que había recibido de Antony.
Evidentemente, la Fiorentina no estaba por la labor de hacer concesiones, y cinco minutos después, puso la eliminatoria poco menos que al rojo vivo. Aitor Ruibal cometió una pifia aprovechada por Gosens, quien tras cabalgar y pisar área, la puso atrás, justo para que Ranieri apareciera, e hiciera el primero para los de Raffaele Palladino. Los Viola ganaron fuerzas y terreno, no empatando de milagro con el cabezazo de un persistente Gosens.
El Betis tuvo la última ocasión clara del encuentro en el 86, con otro cabezazo de Marc Bartra que no fue entre palos por poco. Los Verdiblancos tendrán otra cita con la historia el próximo Jueves, y en una ciudad tan preciosa como Florencia. Esperemos que el romance continúe, ya que de ser así, supondrá su presencia en la Final de la competición.