AL BARÇA LE VAN LAS LOCURAS

De locura en locura y tiro porque me toca. Este Barça no entiende de partidos simples, sino de auténticos espectáculos. La última demostración fue presenciada por más de 50.000 personas en el Olímpic Lluís Companys. 3-3 frente al Internazionale de Simone Inzaghi, tras levantar un 0-2 y un 2-3 en contra. Buena parte de culpa recayó en el futuro mejor jugador del mundo, cuyos pasos de gigante hacia el trono retumban. Lo de Lamine Yamal es de película, menuda manera de echarse a la espalda a un equipo que, hasta el 23 de juego, estaba ko.

Y es que el Inter no se andó con miramientos, pues a los treinta segundos ya mandaba en el marcador. Dumfries, de quien cualquiera diría que tiene cuatro pulmones en lugar de dos, centró, la zaga del Barça despejó, el cuero llegó de nuevo a sus botas, y asistió a un Marcus Thuram que sacó el mago interior que lleva, para anotar de tacón. Soberbio. Los Culés trataron de reaccionar, pudiendo haber empatado al 19, cuando Ferran Torres se revolvió y remató rozando el poste, pero fueron Los Nerazzurri quienes golpearon de nuevo dos minutos más tarde. Dimarco botó un córner, Acerbi peinó, y Dumfries voló para efectuar una tijera espectacular.

Sin embargo, cuando las cosas pintan peor, el conjunto de Hans Flick se inspira más que nunca, empezando por Lamine Yamal. Apenas habían transcurrido tres minutos desde el nuevo mazazo, cuando metiéndose por el carril del ocho, dejó atrás a cuantos le salieron al paso, y conectó un chicharro de dibujo animado, despertando a la grada y metiendo al Barça de lleno en la eliminatoria. Un golazo que supuso la señal para que Los Culés arrinconaran a su oponente. Lamine Yamal se topó con el travesaño, y junto a Dani Olmo, puso a prueba las aptitudes de Sommer.

Hasta que llegó el minuto 38. Pedri centró, Raphinha se la dejó de cabeza a Ferran Torres, y este definió de primeras con la diestra. Cuarta obra de arte durante un solo partido, esto es la Champions. Las malas noticias no obstante, llegaron en forma de lesiones. Koundé tuvo que dejar su sitio a Eric García en el minuto 41, y al 43, Lautaro Martínez también cayó, siendo reemplazado por Taremi nada más arrancar la segunda mitad. Además del cambio obligado, Hans Flick puso en el terreno de juego a Ronald Araujo en lugar de Gerard Martín.

Ambos equipos salieron enchufados en la reanudación, como se demostró con los intentos de Dimarco y Pedri. Aún así, la diferencia seguía siendo representada por un Lamine Yamal capaz de hacer enloquecer a la zaga interista. Simone Inzaghi decidió intervenir cumplido el primer cuarto de hora, colocando a Carlos Augusto en el sitio de Dimarco. Pero el show no se detuvo, y otros dos golazos subieron al electrónico entre los minutos 63 y 65.

Çalhanoglu botó un córner con música, y ese coloso incansable de nombre Dumfries, fusiló de cabeza. Respondió inmediatamente el Barça con una delicatessen incluso mejor. Dani Olmo sacó de esquina, Lamine Yamal engañó a todo el Inter dejándola pasar, y Raphinha engatilló de primeras, con el balón impactando en el larguero antes de alojarse dentro. Ensalada de golazos para cenar.

A partir de aquel instante, el cansancio ganó terreno, y los técnicos movieron fichas. Hans Flick quitó a Dani Olmo para dar entrada a Fermín López, y Simone Inzaghi sacó del verde a Çalhanoglu, apostando por Frattesi. El último cuarto de hora comenzó con dos ocasiones. Barella lanzó fuera tras el enésimo jugadón de Dumfries, mientras que Raphinha lo intentó de falta directa, pero Sommer no se dejó sorprender. El partido se rompió pese al agotamiento físico de ambos conjuntos, cualquier cosa era posible.

Hans Flick no tuvo más remedio que dar descanso a Pedri y Pau Cubarsí, recurriendo a Gavi y a un reaparecido Christensen. Mismo caso para Simone Inzaghi, obligado a prescindir de Marcus Thuram y Dumfries, dando entrada a Zielinski y Darmian. Unos últimos ajustes que sentaron bastante mejor al Barça. Los Culés tuvieron dos muy claras durante los minutos 87 y 90, sin embargo, la madera se la tenía jurada a Lamine Yamal, y Sommer respondió con un paradón al tiro de Raphinha.

Las tablas prevalecieron en otra de esas locuras ideales para que el Barça ofrezca su mejor versión, en pos de superar las adversidades. Giuseppe Meazza tendrá la última palabra, pero Los Culés están muy vivos en estas Semifinales de Champions, y eso significa que su presencia en el último partido de la máxima competición continental, no supone ninguna tesis descabellada.

Publicado por Miguel Ávalos

Saludos, mi nombre es Miguel y es un placer unirme a WordPress. He escogido este sistema porque me gusta mucho escribir y quiero utilizarlo para escribir y publicar diferentes artículos relacionados con el fútbol. La mayor parte estarán destinados a los dos equipos de la Capital del Turia, el Valencia CF y el Levante UD, no obstante también publicaré artículos referentes a otros equipos y competiciones. Espero que todos ellos puedan ser del agrado de quienes los lean. Un cordial saludo.

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