El PSG tomó la delantera en su eliminatoria de Semifinales de la Champions frente al Arsenal, imponiéndose por 0-1 a Los Gunners en Emirates Stadium. Bastó un solitario tanto de Dembélé al 4 de partido, suponiendo un golpe psicológico para el equipo inglés. A partir de entonces, cualquier cosa pudo pasar, ya que el conjunto de Mikel Arteta tuvo ocasiones para lograr, cuando menos, la igualada, mientras que el cuadro de Luis Enrique pudo haber ampliado su ventaja. No sucedió ni lo uno ni lo otro, de manera que el Parque de los Príncipes tendrá la última palabra.
Sabían los de Luis Enrique a qué clase de oponente debían medirse, un Arsenal muy motivado que venía de realizar una eliminatoria de Cuartos de Final sobresaliente. Los pupilos de Mikel Arteta por su parte, recibían de nuevo a un rival cuyo poderío ofensivo les era sobradamente conocido.
La baza cayó del lado de un PSG inspirado desde el segundo uno. Tanto fue así, que la única diana del encuentro arribó al minuto 4. Dembélé condujo por el centro y abrió para Kvaratskhelia, que se la devolvió pasando hacia atrás, momento en que la estrella del equipo parisino remató tan cruzado, que el cuero impactó en el palo zurdo antes de alojarse.
Intentó reaccionar el Arsenal al mazazo, pero el PSG se lo impidió. Los de Luis Enrique se apoderaron del verde y pudieron anotar el segundo, no obstante, Timber desvió el tiro de Kvaratskhelia, tras una contra por ambos lados tejida en el 26 de juego, mientras que al minuto 31, habiendo recibido de Dembélé, Doué fusiló raso, y David Raya tuvo que tirar de reflejos.
No fue hasta el 40 de partido que el Arsenal creó verdadero peligro, por medio de un Gabriel Martinelli que primero remató acrobáticamente el centro con música de Saka, marchándose el balón fuera por muy poco, y que cinco minutos después, se encontró con la colosal respuesta de Donnarumma frente a su remate.
El Arsenal salió con un aire más decidido tras el paso por los vestuarios, aunque eso no debilitó a un PSG que buscó la forma de volver a marcar. Sin embargo, fue de nuevo Donnarumma, con otra mano estelar, quien impidió a Leandro Trossard poner las tablas en el luminoso, tras conducción y asistencia de Declan Rice.
Viendo las energías renovadas de Los Gunners, Luis Enrique movió ficha, pese a no ser de su gusto al cien por cien, ya que antes de dar descanso a Doué, se vio obligado a retirar del verde a un lesionado Dembélé, llegado el minuto 70. Barcola y Gonçalo Ramos a jugar. Mikel Arteta solo efectuó dos cambios, White y Nwaneri por Timber y Odegaard, ambos tardíos. Las sustituciones dieron oxígeno extra a un PSG que hizo circular la pelota con el propósito de dormir el encuentro, sin renunciar a la búsqueda de otro gol.
Joao Neves, antes de dejar su sitio a Zaïre-Emery, probó fortuna lanzando por encima del travesaño al 79 de juego, y cinco minutos después, tras una pared con Gonçalo Ramos, Barcola cruzó excesivamente en lo que hubiese sido el segundo, y quién sabe si la sentencia a la eliminatoria. De nuevo fue Gabriel Martinelli el jugador más persistente de un Arsenal neutralizado, pero su último intento se marchó alto.
Así concluyó el cincuenta por ciento de la eliminatoria, del que sin duda, el PSG obtuvo bastante beneficio. Sin embargo, esto es una carrera de fondo, y un cincuenta por ciento restante puede ofrecer muchas posibilidades. Le toca al Parque de los Príncipes impartir justicia.