33 partidos disputados, 4 victorias, 4 empates, 25 derrotas, 24 goles a favor, 81 en contra, y un -57 en el cómputo general. Con semejantes datos, queda todo dicho. El Real Valladolid ha descendido a Segunda División habiendo acumulado, hasta la fecha, la pobre cifra de 16 puntos, quedando a 18 de la salvación, siendo etiquetado como colista desde hace meses, y habiendo sufrido un humillante 5-1 ante el Betis en el Benito Villamarín, confirmándose su caída matemática y oficialmente.
La decepcionante gestión de un Ronaldo superado por las circunstancias, concluirá del peor modo posible, con un tercer descenso a la categoría de plata. Su adquisición durante 2018 del 51% de las acciones pertenecientes al club pucelano, a cambio de 30 millones de euros, prometía una nueva era en Zorrilla, y ahora, en pleno 2025, la venta del porcentaje mencionado de las acciones, puede cerrarse por 40 millones.
Cuatro temporadas en Primera División, donde los disgustos han superado a las alegrías, otras dos en Segunda División, y tres descensos entre 2018 y 2025, representan el ciclo de Ronaldo al frente de un Real Valladolid que, a partir de la próxima temporada, deberá hacer borrón y cuenta nueva. Mucho ánimo para la gente de bien representante de la afición blanquivioleta.