Tuvo que achicar agua como pocas veces en su vida el Bodo Glimt, pues la Lazio salió con todo, dispuesta a demostrar que lo ocurrido durante el partido de ida, fue un mero accidente. Los de Marco Baroni, pese a toparse con el guardameta Haikin en más de una ocasión, y no estar del todo precisos ofensivamente, abrieron la lata en el 21 de juego con un jugadón. Isaksen se internó en el área, recortó, y centró de zurda para que Valentín Castellanos alzara de sus asientos al respetable marcando de tacón.
El cuadro de Kjetil Knutsen trató de mantener la compostura, y aunque gozó de alguna oportunidad clara, le tocó seguir sufriendo. Pero cuando parecía que dicho padecimiento obtendría finalmente su recompensa, arribó el minuto 90+3, momento en que Romagnoli peinó un centro al área, permitiendo a Noslin poner el segundo, y con ello el 2-2 en la global de la eliminatoria, abriendo las puertas de la prórroga.
Las apariencias indicaban que, aunque el Bodo Glimt se comportaba como un digno rival, la Lazio acabaría por llevarse el gato al agua. Así lo sugirió el minuto 99, cuando Guendouzi puso un centro genial que Dia cabeceó a bocajarro. El 3-0 subía al electrónico, a la vez que el banquillo local y la gran mayoría del Olímpico de Roma estallaba de júbilo. Pero fue demasiado pronto. El conjunto noruego aún continuaba vivo, y dio un paso adelante en busca del tanto que devolviera las tablas a la eliminatoria.
Y llegó el 109 de encuentro. Määtä colgó el balón, y Helmersen, el primer héroe del Bodo Glimt, puso el 3-1. Un Helmersen que se convirtió en villano al ver la segunda amarilla, dejando a los suyos con un jugador menos. No obstante, el mazazo para los de Kjetil Knutsen tuvo lugar durante el minuto 120. Previamente, nada de lo que intentó la escuadra de Marco Baroni surtió efecto. La tanda de penaltis pasó a ser una realidad.
Unos once metros que tuvieron varios héroes para la historia. Comenzando por Haikin, quien detuvo los lanzamientos de Tchaouna y Valentín Castellanos, y prosiguiendo con Fet, Sorli y Moe, cuyos aciertos valieron una página de oro inolvidable para un Bodo Glimt que, ahora sí que sí, está doctorado en Europa, habiendo alcanzado nada menos que las Semifinales de la UEFA Europa League. Sin duda, todo un hito.
Los pupilos de Kjetil Knutsen, ya no tienen nada que perder, cosa que puede resultar un arma terrible frente a equipos cuya reputación y plantel, les provoque una presión identificada como un beneficio, a la vez que un peligro. Para el Bodo Glimt, lo que queda es la ilusión y el disfrute, recursos factibles a la hora de intentar llegar todavía más lejos.