Dos caras en una misma eliminatoria. El FC Barcelona mostró su peor imagen en meses, cayendo por 3-1 frente al Borussia Dortmund en Signal Iduna Park. Los Culés no fueron ni la sombra de aquel equipo que maravilló durante la ida, y acabaron agradeciendo a Szczesny, quien pasó de héroe a villano y viceversa, el no recibir más goles. Los de Hans Flick alcanzaron las Semifinales de la Champions del peor modo, sembrando dudas.
A sabiendas de que no tenía nada que perder tras el 4-0 en Olímpic Lluís Companys, el cuadro de Niko Kovac salió a comerse el mundo, pues si debía caer, sería con el honor más grande posible. Las consecuencias fueron un Borussia Dortmund arrollador, frente a un Barça oculto en su cueva y encomendándose al buen hacer de su guardameta. Un Szczesny que salió a por uvas cuando trataba de frenar el avance de Gross, derribándole y cometiendo pena máxima. Koundé también ayudó con su error posicional. Guirassy no falló, y solamente se había cumplido el minuto 11.
El Borussia Dortmund se lo creyó, buscando ampliar diferencias ante un Barça casi inexistente, y del que queda claro que sin Pedri, pierde cualidades. La mejor noticia para el conjunto de Hans Flick, fue el descanso. Su falta de actitud no la salvaron ni el esfuerzo de Frankie De Jong y Lewandowski. Tampoco la ocasión de libro que Koundé desperdició.
La segunda parte no pudo comenzar peor para los intereses del equipo azulgrana. Corría el minuto 49, cuando tras un córner al segundo palo, Bensebaini peinó, y Guirassy cabeceó en el primer poste. La hinchada del bloque negriamarillo rugía. Sin embargo, el fútbol también es cuestión de suerte, justo la que tuvo el Barça cinco minutos después. Fermín recibió, y tras ganar metros, centró al interior del área, donde un desafortunado Bensebaini introdujo el cuero en su propia portería. Balón de oxígeno para Los Culés.
Lejos de rendirse, el Borussia Dortmund prosiguió decidido a buscar la épica, topándose Adeyemi y Gross con Szczesny, pero al minuto 76, los de Niko Kovac obtuvieron su premio. Duranville hizo magia por la derecha justo antes de centrar, Araujo despejó mal, y Guirassy cazó el balón para acto seguido fusilar. 13 goles en esta Champions, de nota.
No obstante, si anteriormente la suerte había jugado en favor del Barça, a posteriori comenzó a hacerlo el tiempo. El Borussia Dortmund notaba el paso de los minutos, y su admirable esfuerzo desembocó en cansancio. Los Culés por contra, tenían más piernas, y Eric García, tras centro de Koundé, tuvo el segundo para los suyos llegado el 82, pero el esférico se marchó lamiendo el poste.
El conjunto de Hans Flick hizo lo suficiente para dormir el partido durante sus últimos minutos, consiguiendo sobrevivir frente a Los Negriamarillos, que se marcharon de la presente Champions dignamente. El Barça está en Semifinales, pero mucho tendrá que reflexionar sobre su papel en Signal Iduna Park, porque de lo contrario, su periplo por la máxima competición continental llegará a su fin.