Dicen que no hay mal que por bien no venga. Quizá sea un refrán más apegado al PSG de lo que se cree. Tener dos antecedentes negativos a costa de Atlético de Madrid y Liverpool, puede servir de lección. El cuadro parisino, acosó de sobremanera y en forma de ocasiones a ambos rivales en el Parque de los Príncipes, solamente para acabar sucumbiendo. Buena nota sin duda tomó de aquellos partidos el conjunto de Luis Enrique, ya que el Aston Villa de Unai Emery amenazaba con una tercera parte. No cayó en la trampa el PSG, que supo remontar y superar por 3-1 al equipo inglés.
Más allá de refranes, junto al hecho de que pase lo que pase, el Aston Villa ha hecho historia, ciertamente hay que reconocer el abrumador poderío ofensivo que posee el PSG. Si tienen la noche, los Vitinha, Fabián Ruiz, Achraf Hakimi, Nuno Mendes, Dembélé, Doué, Kvaratskhelia y compañía, infunden pavor. Muchas cosas pueden suceder durante la vuelta en Villa Park, pero el cuadro de Luis Enrique está demostrando ser una máquina genialmente engrasada cuya experiencia se acrecenta.
El equipo parisino dejó claras sus intenciones de inicio, atacar sin miramientos, provocando que los de Unai Emery tuvieran que achicar agua mientras se encomendaban al Dibu Martínez. Y precisamente al minuto 7, entró en escena el cancerbero para lucirse, impidiendo que Kvaratskhelia, tras jugadón entre Dembélé y él, fusilara el primero. Siguió con su plan el PSG, y al 22 probó suerte Vitinha, pero sin éxito.
Entonces, llegó el momento en que el Aston Villa propuso que la saga del Parque de los Príncipes en la Champions, tuviera su tercera entrega. Nuno Mendes se durmió, McGinn capturó el esférico y abrió para Rashford, quien tocó genial hacia Tielemans, cuyo pase de la muerte lo mandó Rogers adentro. No se lo creía la hinchada local. Sin embargo, a partir de ese instante, los de Luis Enrique filmaron su propia trilogía, con tres obras de arte.
Al 39, cuatro minutos después del mazazo, Doué recibió en el pico del área y soltó un obús que impactó en el larguero antes de alojarse dentro. Golazo para enmarcar. Mientras que en la reanudación, llegado el 49 de juego, Kvaratskhelia culminó una espléndida contra recibiendo, sentando a Disasi y clavando el balón en la escuadra. Simplemente espectacular.
El Aston Villa quedó aturdido frente a un PSG que buscó el tercero. Dembélé no llegó a rematar el centro de Joao Neves, Disasi evitó el doblete de Kvaratskhelia, y el Dibu Martínez se hizo gigante frente a Achraf Hakimi. Los de Unai Emery por su parte, apenas dieron signos de poder lograr el empate. Donnarumma no tuvo problemas frente al intento de Rogers, mientras que Beraldo desvió el lanzamiento de Marco Asensio.
Y cuando parecía que el 2-1 sería el resultado final, se presentó el 90+2, y con él la tercera exquisitez parisina. Dembélé filtró una delicatessen en forma de pase al hueco para Nuno Mendes, quien tras recortar al Dibu Martínez, definió impecable con la diestra, redimiéndose de su error anterior mediante una fórmula soñada por cualquier futbolista. El PSG toma ventaja en su eliminatoria frente al Aston Villa, habiendo probado de nuevo que, si sus jugadores tienen la inspiración de cara, son capaces de todo, incluso de romper gafes.