Históricos, eternos rivales y vecinos. Aunque actualmente, la situación deportiva de uno y otro es enteramente distinta. Sin embargo, Il Derby della Madonnina siempre es especial, y como es lógico, la Coppa Italia no es una excepción. Para el AC Milan, representa la última oportunidad de alzar un gran título, en pos de maquillar una temporada absolutamente desastrosa. Para el Inter, todo lo contrario, pues Los Nerazzurri se encuentran inmersos en las tres grandes competiciones que disputan. Dos caras bien dispares. Tendrá que ser en la vuelta donde se compruebe quién es más digno de disputar la Final, aspirando a alzar el trofeo.
El 1-1 de San Siro deja la eliminatoria en el aire, ergo Giuseppe Meazza, distinto nombre y mismo campo, dictará sentencia. Tras un inicio soso, quedó patente que todo lo bueno se hace esperar, y las ocasiones acabaron presentándose. Tammy Abraham salvó cerca de la línea de gol un remate a bocajarro efectuado por De Vrij, quien trataba de culminar un centro lateral. Poco después, Rafael Leao superó a su marcador y chutó raso y potente, pero Josep Martínez se hizo gigante mediante un paradón con el pie. A posteriori, el cancerbero del Inter volvió a estampar su firma, ganando en velocidad y anticipación a todo el ataque rival.
Con el devenir de los minutos, la escuadra de Simone Inzaghi se hizo con el mando del choque, pero Maignan tiró de reflejos para negarles el gol tanto a Çalhanoglu como a Frattesi. La segunda mitad arrancó electrizante. Corría el 47 de juego, cuando tras una buena combinación, Youssouf Fofana jugó para Tammy Abraham, quien sentó a su marcador y definió fuerte, raso e imparable. La reacción del Internazionale no se hizo esperar, y al cuadro de Sergio Conceiçao le tocó achicar agua, además de encomendarse a Maignan.
Sin embargo, incluso un porterazo como el que tiene el AC Milan, acaba siendo batido. Después de dos enormes intervenciones, el guardameta de Los Rossoneri no pudo hacer nada frente al chicharro desde la frontal efectuado por Çalhanoglu en el minuto 67. Las tablas regresaron. El Inter volvió a asumir el control del encuentro, pero Maignan no permitió que el balón se colara más veces en su portería, y la escuadra de Simone Inzaghi fue perdiendo progresivamente claridad en los metros finales. Por otra parte, ningún intento del cuadro dirigido por Sergio Conceiçao fue fructuoso.
Ambos terminaron dando por bueno el empate, a sabiendas de que no servirá de nada durante el partido de vuelta. El AC Milan queda al borde del precipicio. El Inter continúa demostrando por qué es de los pocos en Europa, y el único en Italia, capaz de optar a las tres grandes coronas. Sea como fuere, Giuseppe Meazza decidirá.