Se acabó la racha. El Levante UD sucumbió en los Juegos del Mediterráneo frente a la UD Almería. Un penalti made in VAR transformado por Luis Suárez, junto al ridículo que supuso el continuo miedo a encajar, supusieron un combinado imposible de digerir. Los de Orriols deben resetear, pues a los partidos se acude con mentalidad ganadora, y en esta última jornada, mostraron todo menos eso. Restan nueve finales, lo que significa que a lo largo de la próxima entresemana, el cuadro de Julián Calero debe reencontrarse con su versión más positiva, empezando por el espíritu ganador, y siguiendo bien de cerca el acierto de cara a puerta.
MACHO LEVANTE