Dicen que la mejor defensa es un buen ataque. Gracias al Levante UD, esa frase representa una verdad tamaño rascacielos. Los Granotas saben compensar su ausencia de contundencia defensiva con una capacidad ofensiva mayúscula. Y si las jugadas no surten efecto, quedan los once metros, donde el cuadro de Julián Calero también muestra notables aptitudes. Así se explica la victoria por 3-2 que los de Orriols cosecharon frente al CD Castellón en el Ciutat. Un triunfo que les permite conservar el liderato, al menos durante otra semana.
Iván Romero, durante la primera mitad, neutralizó con su doblete, el primero desde el punto fatídico, la diana lograda por Camara. Mientras que en el segundo periodo, Dela, también desde el punto de penalti, hizo inútil el empate conseguido por el atacante del Castellón. Tuvo que ser mediante penas máximas, pero entre que vale igual, y que a estas alturas de temporada solamente cuenta sumar de tres, no puede pedirse nada más. La caminata prosigue.
MACHO LEVANTE