Por algo es uno de los grandes clásicos de Alemania y Europa, con Orejona incluida, y más de una Final disputada. El Borussia Dortmund siempre está ahí. Los Negriamarillos remontaron para conquistar por 1-2 el Stade Pierre-Mauroy, apeando al Lille y clasificándose para los Cuartos de Final de la Champions. El conjunto dirigido por Bruno Génésio, fue de más a menos, justo al contrario que la escuadra de Niko Kovac.
Y eso que las cosas parecían pintar de color rosa para un Lille que abrió el marcador al 5 de partido. Ismaily robó la cartera a Adeyemi y salió como una flecha por la banda izquierda, para acto seguido centrar raso, y que Jonathan David se encontrara con un Kobel muy colaborador para con su remate, pues el balón se le escurrió entre las piernas.
El cuadro francés controlaba la situación, y tuvo al minuto 14 la opción de ampliar distancias apoderándose del esférico en la frontal, pero tras varios toques, la volea de Cabella se marchó por arriba. Fue entonces cuando los de Niko Kovac despertaron, obligando a Alexsandro y Chevalier a aplicarse. El primero salvó bajo palos el tanto de Gross, mientras que el segundo se lució frente a Ryerson y Guirassy. Avisaba el Borussia Dortmund.
Y es que, aunque el Lille recobró el control del encuentro, los arreones que protagonizaba el cuadro alemán exigían a los de Bruno Génésio mantener la guardia alta. Aún así, fue el equipo francés quien pudo volver a marcar. Corría el minuto 34, cuando tras un córner en corto, Haraldsson colgó la pelota, y André cabeceó lamiendo el palo. Oportunidad clarísima, aunque no tanto como la del Borussia Dortmund llegado el 45+1. Buscaban Los Negriamarillos el empate antes del descanso, pero la cruceta repelió el cabezazo de Gross.
La segunda mitad fue otra historia. El Borussia Dortmund salió con energías renovadas, encontrando su premio al minuto 54 gracias a Emre Can, que no falló desde los once metros. Eliminatoria igualada. Desde ese momento, el choque se rompió. Kobel desvió con un paradón el trallazo de Haraldsson desde la frontal, y en la siguiente acción, el larguero impidió que Adeyemi culminara una jugada preciosa en la que Ryerson le brindó la asistencia.
Sin embargo, tres minutos después, los de Niko Kovac remontaron mediante otra delicia colectiva. Ryerson jugó para Guirassy, y este encontró a Beier, que rodeado de contrarios, divisó el hueco y la puso por el ángulo. Golazo para enmarcar. Con el Borussia Dortmund por delante y controlando la pelota, al Lille le entraron las prisas, pero Kobel se mostró muy seguro frente a Jonathan David y Akpom.
Guirassy tuvo el tercero llegado el tiempo de prolongación, pues el Borussia Dortmund no dudaba en contraatacar, sin embargo, su lanzamiento se perdió muy cerca del poste. Dos minutos después, llegó la última jugada del Lille, así como del encuentro, con Fernández-Pardo pudiendo liarla en un contragolpe, pero no contaba con la gran intervención de Schlotterbeck, que cortó la acción. Nunca den por perdido al Borussia Dortmund, sabe lo que se cuece en la Champions.