Julián Álvarez, delantero del Atlético de Madrid, tardará bastante en olvidar la noche del 12 de Marzo de 2025. Fue de los mejores en la eliminatoria frente al Real Madrid, dando esperanzas con su golazo en el 2-1 correspondiente a la ida, y trabajando como quien más en la vuelta disputada en el Metropolitano, recuperando balones y buscando el gol que diera la clasificación a Los Colchoneros.
Sin embargo, chocó contra un muro muy popular de nombre Courtois, y resbaló en la tanda de penaltis a la que ambos equipos arribaron, influyendo decisivamente durante la misma. Noche oscura para él, así como para un Atlético de Madrid que dijo adiós a la presente edición de la Champions de forma cruel.
Dicen que «quien mucho corre, pronto para». Resulta una manera bastante correcta de entender qué le sucedió al conjunto rojiblanco frente al Real Madrid. Gallagher abrió el marcador a los 27 segundos. Supuestamente, el panorama no podía pintar mejor para el cuadro del Cholo Simeone, considerando que Los Blancos no encontraban siquiera la fórmula para chutar entre palos. Pero el gol encajado, encendió a un Courtois que a partir de entonces, pasó a modo muralla, parando todo lo que le lanzaron, y negándole por dos veces a Julián Álvarez el segundo tanto.
El Real Madrid salió con la cara lavada tras el paso por los vestuarios, y el Atlético de Madrid notó progresivamente el peso de las piernas. Los cambios que Carlo Ancelotti fue realizando, sentaron cada vez mejor a los de Chamartín, que fueron dando pasos hacia delante. Para todo lo demás, ese muro de nombre Courtois. Pudo haber evitado Vinicius Jr la prórroga, pero erró desde los once metros, y el Real Madrid, pese a su considerable mejoría, no encontró la manera de perforar la meta defendida por Oblak.
La prórroga llegó, convirtiéndose en la demostración de que los cambios sentaron bastante mejor al Real Madrid, que se hizo con el control del encuentro. Lucas Vázquez dio otro aire, Fede Valverde pudo volver a la medular, y Brahim Díaz, pese a estar tocado, volvía locos a sus marcadores.
El Atlético de Madrid por su parte, perdió más que ganó. Correa no fue ese comodín espectacular que acostumbra, Samuel Lino puso más corazón que cabeza, Nahuel Molina significó un alivio para Vinicius Jr en comparación con Marcos Llorente, y Azpilicueta apenas aportó. Respecto a Rodrigo De Paul, que nadie le pida nada más, su participación fue de matrícula. Gallagher por otro lado, fue de más a menos. Y todavía queda hablar de Griezmann, pero dejémoslo en que ha tenido noches mucho mejores.
Y llegó la tanda de penaltis, una que Julián Álvarez recordará durante mucho tiempo. Suyo fue el resbalón en el segundo lanzamiento para Los Colchoneros que benefició al Real Madrid, clasificado gracias a los aciertos de Mbappé, Bellingham, Fede Valverde y Rüdiger. No importó que Oblak detuviera el de Lucas Vázquez, y de nada valieron los aciertos de Sorloth y Correa. Marcos Llorente mandó el suyo al travesaño. El Real Madrid triunfó desde los once metros, y le espera el Arsenal en Cuartos de Final.