No se sabe cómo le irá en los Cuartos de Final frente al PSG, pero lo que ya es seguro, es que para el Aston Villa y su gente, esta edición de la Champions es absolutamente inolvidable. No todas las temporadas te dan la oportunidad para presumir de un logro como el de ser contado entre los ocho mejores de Europa. El Aston Villa se ha ganado dicho privilegio. El 1-3 de la ida suponía una buena renta, pero Los Villanos no dejaron pasar la ocasión de brindar a su hinchada otro triunfo, en este caso por 3-0.
En medio del festival en Villa Park, un Brujas prácticamente sentenciado desde que el encuentro de ida concluyó. Quiso ponerle las cosas difíciles a su oponente el conjunto de Nicky Hayen, y no fue mal encaminado, manejando el cuero durante el primer cuarto de hora, y gozando de ocasiones. Lo intentaron sin suerte Sabbe, Vanaken y Onyedika. Hasta que llegó el minuto 16. Rashford cabalgó hacia las inmediaciones de Mignolet, siendo frenado por Sabbe en una falta de manual. Roja directa. Se acabó el Brujas a partir de ese momento.
El Aston Villa no lo dudó y se lanzó al ataque. Tielemans lanzó la falta de la que Rashford fue objeto, respondiendo Mignolet con un paradón. Maatsen remató desviado. Watkins por su parte, tomó la peor decisión posible en un cuatro para dos, tratando de marcar desde medio campo. Mientras que Rashford mandó al lateral de la red un centro de Mings.
El segundo tiempo comenzó con otro paradón de Mignolet, a tiro de Mings, que se giró para lanzar. Sin embargo, en la siguiente acción de peligro, después de una gran jugada colectiva, Bailey sirvió una delicatessen a Marco Asensio, que definió con clase. Quiso más el Aston Villa, y también Marco Asensio, solo que la madera le privó de hacer doblete tres minutos más tarde. Fue la antesala al segundo gol. Rogers alzó al respetable de sus asientos con su jugadón y pase atrás para Maatsen, que solo tuvo que empujar.
Pero no hay dos sin tres, y el conjunto de Unai Emery se aplicó el cuento. Rashford se internó genialmente por la banda izquierda, ganó línea de fondo y la puso atrás como corresponde a todo un crack, y allí estaba Marco Asensio para, esta vez sí, conseguir su doblete y el tercero para los suyos. No hubieron más goles porque Mignolet se las apañó con los intentos de Cash y Rashford, mientras que el centro de Maatsen se paseó. Aunque para intentos el de Tielemans, desde fuera del área, y Mignolet luciendo reflejos una vez más.
A partir del 80, ambos conjuntos firmaron el pacto de no agresión, conservando el Aston Villa la pelota, y anestesiando con ello el ritmo de un encuentro en que el Brujas no logró presentar batalla, en buena medida a causa de quedarse con un jugador menos desde el minuto 16, mientras que el Aston Villa, remató eficazmente la eliminatoria en pos de obtener otra cita con la historia. ¿Quién dijo que Los Villanos no pueden ser héroes?