Puede haber quien piense que el destino está escrito. No cree en ello el PSG, que en pleno Anfield Road, firmó una declaración de intenciones. Eliminó de la Champions a un equipo etiquetado como de los grandes favoritos para reinar en Europa, el Liverpool de Arne Slot. Lo hizo ganando 0-1, siendo mejor durante la primera mitad, en la prórroga, y finalmente, desde el punto fatídico. Donnarumma, Nuno Mendes, Vitinha, Kvaratskhelia y Dembélé, lideraron a un equipo que pretende forjar su propio destino en la máxima competición continental.
Soñarán Los Reds con el conjunto de Luis Enrique, empezando por Nuno Mendes, quien evitó con la rodilla que Salah abriera la lata en el minuto 4, para a posteriori negarle también el gol a Van Dijk. Previamente, Salah protagonizó un jugadón, con caño a Nuno Mendes y evitando la entrada de Vitinha, pero lanzó fuera. Perdonó el Liverpool, justo lo opuesto al PSG. Corría el 12 de partido, cuando Dembélé se giró desde la medular, arrancó, y abrió para Barcola, que quiso devolvérsela al corazón del área, momento en que se cortaron las comunicaciones entre Konaté y Alisson, y el mismo Dembélé les superó con un salto, definiendo a puerta vacía.
El PSG había logrado lo más difícil, igualar la eliminatoria en Anfield Road. El paradón de Donnarumma a Konaté llegado el 16 de partido, fue solo un instante de alivio para lo que vino a partir de entonces. Kvaratskhelia asistió genial al hueco para Barcola, que decidió mal, y definió aún peor. Pasada la media hora, Dembélé sorprendió a la zaga interceptando el cuero, pero su autopase fue más largo de lo debido, y Alisson tuvo ventaja. Tres minutos después, Gravenberch impidió a Kvaratskhelia marcar por toda la escuadra. Al 39, fue Alisson quien atrapó el intento a la media vuelta por parte del atacante. Mientras que en el minuto 41, tras una contra iniciada por Nuno Mendes, Mac Allister se interpuso entre Dembélé y su doblete.
Cambio de roles en la segunda mitad. El Liverpool atacó sin tregua, y el PSG se defendió como gato panza arriba. Pacho salvó ante Szoboszlai, la zaga mandó a córner el intento de Diogo Jota, Kvaratskhelia se cruzó en el camino de Salah, y la madera en el de Quansah y su cabezazo, con la pelota paseándose por la línea de gol. Les tocó trabajar también a Nuno Mendes y Donnarumma, salvando respectivamente el remate de Salah tras pase de la muerte por parte de Darwin Núñez, y la posterior volea del primero. Acoso total del conjunto de Arne Slot, con una sola ocasión del PSG, concretamente de Kvaratskhelia, cuyo disparo se perdió muy cerca del travesaño.
El propio Kvaratskhelia tuvo que reforzar la zona defensiva, achicando agua junto al omnipresente Nuno Mendes, lo bastante para que la prórroga fuese inevitable, y que sentó casi de maravilla al cuadro de Luis Enrique. Beraldo tuvo de cabeza el gol de la victoria, y un minuto después, Doué, cambiando de pie con un detalle técnico, se sacó un zurdazo que pasó rozando el poste. Salah mandó fuera la única del Liverpool, tras centro al área de Szoboszlai.
La segunda parte de la prórroga, tras el intento de Vitinha desde su casa, fue testigo de una heroicidad de Alisson, sacando al minuto 109, una mano prodigiosa en respuesta al chicharro con destino al palo largo de Dembélé. En el 113, Doué no atinó con su rosquita. Los dos últimos intentos del PSG fueron protagonizados por Kang-In Lee, siendo resueltos por Alisson.
La lotería llegó, los penaltis entraron en escena, y si Alisson había evitado que los de Luis Enrique se clasificaran en la prórroga, quien emergió en la tanda, fue Donnarumma, elevándose como un titán para detener los lanzamientos de Darwin Núñez y Curtis Jones, lo que hizo inútil el acierto de Salah. Vitinha, Gonçalo Ramos, Dembélé y Doué, no perdonaron. El Liverpool, para muchos máximo favorito, eliminado. El PSG, cuyo destino parecía sellado a raíz de lo sucedido en la ida, se rebela. Esto es la Champions.