Con todos los merecidos respetos al histórico Brest, cuya página de oro es absolutamente inolvidable, pero la escuadra de Éric Roy, no es precisamente la más indicada para valorar si este llamativo y atractivo PSG de Luis Enrique, por fin será capaz de traspasar fronteras, haciéndose escuchar por todo el Viejo Continente del mismo modo que en Francia. Díez goles en una eliminatoria de Pre-Octavos pertenecientes a la Champions, 0-3 y 7-0, no deben pasarse por alto, pero el reciente historial parisino en la máxima competición continental, tampoco.
El Brest cayó con más honor del que dicta la tremenda goleada que encajó. Cuatro ocasiones, todas ellas de libro. En el 12, Marquinhos salvó bajo palos. Al 45, Baldé mandó el balón fuera casi en boca de gol. En el minuto 57, Lees-Melou se topó con la madera. Y finalmente, Donnarumma se lució para hacer inútil el cabezazo de Chardonnet. No es sencillo para un equipo así quedar situado entre los dieciséis mejores de Europa. Se merecen un fuerte aplauso y reconocimiento.
Por lo demás, festival de un PSG que marcó siete, como pudieron haber sido doce. Los de Luis Enrique exhibieron su físico, calidad y puntería. Si todos sus partidos fueran así, tendrían La Orejona asegurada. Barcola, Kvaratskhelia, Vitinha, Doué, Nuno Mendes, Gonçalo Ramos, y Mayulu, hicieron trizas a su oponente, confirmando que el bloque parisino vive un momento muy dulce. ¿Será este el PSG que tanto lleva esperando la hinchada del Parque de los Príncipes? ¡Mucho ojo a sus dos posibles jueces, o Liverpool, o Barcelona! Cosa fina.