Todo ciclo en el deporte rey tiene su inicio, apogeo, y la caída que señala su fin. En el Manchester City, se empezaba a percibir cada vez más de cerca, producto de una temporada nefasta, en comparación con las demás en que Pep Guardiola ha ocupado el banquillo de Etihad Stadium. Sin embargo, existen momentos clave para confirmar si es cierto o exagerado. Para Los Citizen, dicho momento se ha dado en la eliminatoria de Pre-Octavos de la Champions que les ha enfrentado a un Real Madrid excelso.
Los Blancos, que ya ridiculizaron al conjunto de Pep Guardiola en la ida, repitieron ante su parroquia en el Santiago Bernabéu, completando un espectáculo que terminó con un 3-1 la mar de engañoso. Si el marcador hubiese reflejado un 7-1, a nadie le extrañaría. El Real Madrid quiere esta Champions, que se lo digan a Asencio, Ceballos, Fede Valverde, Rodrygo, Vinicius Jr, y Bellingham.
Y desde luego, que se lo pregunten a esa bestia descomunal de nombre Kylian Mbappé, cuyo Hat-Trick porta un mensaje doble: Vino al club blanco para noches así, y Pep Guardiola, un entrenador legendario, a quien el Manchester City debe un monolito, ya puede ir pensando en hacer las maletas, pues su ciclo en Etihad Stadium, está caput. Respecto al conjunto de otro titán de los banquillos, en este caso Carlo Ancelotti, nada más que añadir, salvo que al número 15, le sigue el 16.