El Levante UD confirmó su crisis de resultados con un banal 0-0 frente al Sporting de Gijón en el Ciutat. Los de Orriols fueron incapaces de imprimir un ritmo adecuado al encuentro, estuvieron torpes elaborando jugadas, y tomaron las peores decisiones posibles en los metros finales. Rubén Yáñez hizo el resto bajo palos, con algún paradón digno de foto. Julián Calero volvió a suspender. El técnico granota sigue empeñado en dar a Morales demasiada responsabilidad, desplazando a un punta como Iván Romero a la banda derecha, para ponerle a él en calidad de nueve. Justo al revés de como debe ser.
Todavía quedan dos cuestiones: La muy discutible titularidad del propio Morales, así como los pocos minutos concedidos a Carlos Espí, estando por delante incluso un punta como Álex Forés, el cual viene de una larga lesión. Julián Calero lleva varios partidos tomando decisiones que han supuesto un precio muy caro. Si la imagen es la misma o parecida frente al CD Mirandés de Alessio Lisci, los puntos seguirán fugándose de Orriols.
MACHO LEVANTE