El Real Madrid ya está en las Semifinales de la Copa del Rey. Los Blancos superaron por 2-3 a un combativo Leganés que, a punto estuvo de forzar la prórroga. El conjunto de Borja Jiménez cayó en Butarque con honor, frente a un Real Madrid que tuvo en Brahim Díaz y Vinicius Jr a sus dos jugadores más destacados. Juan Cruz fue el mejor de Los Pepineros firmando un doblete.
El Leganés quiso demostrar que no le iba a temblar el pulso frente al cuadro madridista, y Lunin tuvo que emplearse a fondo frente a Diego García y Óscar Rodríguez. Al 13 de encuentro, Brahim Díaz inició su show. Se giró y controló para romper a su par, para después asistir a Endrick, que mandó el balón fuera. Solo era el primer aviso.
Entonces, llegaron los minutos 17 y 18. En el primero de ellos, al Leganés se le ocurrió la gracia de perdonar al Real Madrid, con Neyou centrando y Diego García fallando un gol casi cantado. En el segundo, Los Blancos recordaron a su oponente que esa clase de bromas no va con ellos. Rodrygo se internó partiendo desde la izquierda, y puso un caramelo que Modric convirtió en su gol número 42 como jugador vistiendo la elástica blanca. Y si uno es bueno, dos es aún mejor. Al 25, los de Carlo Ancelotti trenzaron una gran jugada a la que Fede Valverde metió una marcha más. Rodrygo recibió y volvió a internarse para encontrar a Brahim Díaz, que jugó para Güler, y en el rechace, Endrick no perdonó.
Parecía tener el Real Madrid la situación bajo control, sin embargo, en el torneo del ko eso es relativo, y quedó probado llegado el minuto 39. Penalti claro, y Juan Cruz no falló desde el punto fatídico. Tras el inicio de la segunda mitad, Butarque asistió a más minutos clave. En el 49, tras recibir una gran asistencia de Brahim Díaz, y con todo a favor, Vinicius Jr perdonó el tercero. Al 58, Endrick también falló de cabeza cuando lo fácil era marcar. Y cuando corría el 59, Juan Cruz se sacó un trallazo con la diestra que impactó en Mendy, cogiendo desprevenido a un Lunin que nada pudo hacer para evitar el 2-2.
El Real Madrid se volcó en busca de un tercer tanto que le permitiese mandar de nuevo. Al 63 y en el 70, Vinicius Jr protagonizó dos jugadones infructuosos, uno repelido por el poste, mientras que en el otro erró por poco tras sentar a Rosier. Pudo llegar la sentencia en el minuto 74, tras una jugada colectiva a cargo de Endrick y Vinicius Jr, encontrando este último de primeras a Brahim Díaz, quien picó el balón con mucha clase ante un Juan Soriano vencido. El larguero impidió un golazo para enmarcar.
A pesar del paradón de Lunin al trallazo de Dani Raba, Los Blancos no bajaron el ritmo, y tuvieron el tercero con Fede Valverde y Ceballos. El lanzamiento del primero provocó que Juan Soriano tuviese que apañárselas para despejar, y el segundo, pese a cazar el rechace, perdonó. La prórroga estaba a punto de irrumpir en escena, pero Brahim Díaz se negó justo a tiempo para realizar otra de sus pinceladas, y que el último héroe apareciese, un Gonzalo García que nunca olvidará esa noche.
El as madridista, amagó pegado a la línea de cal, sentó a su marcador y puso un centro con música para que el joven delantero y canterano de veinte años, conectase un remate de cabeza digno de los colosos. Justo ganador y digno contrincante. Hasta el rabo todo es toro, y con un Real Madrid que ambiciona el triplete, el valor de dicho refrán se multiplica.