El Colonia, líder de la 2.Bundesliga, no podrá repetir la hazaña que logró el Kaiserslautern la pasada edición de la DFB Pokal, llegar a la Final del torneo. No fue ni por no intentarlo, ni por quedarse lejos. Todo lo contrario, estuvo a escasos minutos de conseguir una verdadera proeza. Sin embargo, se tropezó con el oponente equivocado, un Bayer Leverkusen acostumbrado a remontadas épicas, y que firmó otra frente al meritorio conjunto de Gerhard Struber. La Cabra tendrá que esperar una nueva oportunidad. Los de Xabi Alonso por su parte, acceden a las Semifinales, reclamando la gloria copera por segunda vez consecutiva.
El partido empezó condicionado por el humo de las bengalas pertenecientes a un grupo de hinchas, motivo por el que se añadieron diez minutos antes del descanso. El Colonia quiso mostrarse rebelde, pero en cuestión de poco tiempo, el Bayer Leverkusen se hizo con el control, teniendo el primer tanto dos veces en las botas de Álex Grimaldo, pero su falta directa se estrelló en el larguero, y su posterior remate se marchó muy cerca del poste izquierdo.
No obstante, pese a que los de Gerhard Struber no encontraban la forma de crear peligro, y el gol del Bayer Leverkusen se antojaba inminente, saltó la sorpresa en el 45+10. Damion Downs recibió, pareció hacérsele de noche, pero cuando se daba por sentado que perdería el cuero, luchó hasta ganarlo, para inmediatamente fusilar por el palo corto. Un golazo.
Al cuadro de Xabi Alonso, no le quedó otra que asumir el varapalo y salir decidido en la reanudación. Así lo hizo, pero sin efectividad, y entonces, arribó el minuto 54. Damion Downs recibió el balón, rompió a su par con un toque sutil hacia arriba, y regaló una delicatessen a Maina, que tras galopar y recortar a su marcador, definió perfectamente. 0-2, planeaba todo un campanazo copero.
Ganar o caer, para los de Xabi Alonso era el todo por el todo a partir de ese instante, y quemaron naves frente a un Colonia que se disponía a conservar su tesoro. Funcionó. Al 61 de juego, la emoción se apoderó del BayArena. Tah encontró a Wirtz por la izquierda, este sentó a Thielmann, y engañó a Hübers con un pase magistral que Patrik Schick no desperdició. Había partido.
El Bayer Leverkusen puso una marcha más, al tiempo que los de Gerhard Struber cerraban filas buscando el más mínimo hueco. Frente a muchos otros equipos, al Colonia le habría bastado, pero con el actual campeón, la tortilla puede darse la vuelta. Cuánta verdad. Nada de lo que intentó el Bayer Leverkusen del 62 al 90+5, funcionó. Hasta que un minuto después, Tah lanzó, Schwäbe respondió con un paradón, Frimpong cazó el rechace, y colgó para que Patrik Schick cabeceara imparable. Delirio en el BayArena, otro milagro era posible, y se consumó durante la primera parte de la prórroga, concretamente en el 98.
Álex Grimaldo, incansable, centró desde la izquierda de forma soberbia, y Boniface hizo subir el definitivo 3-2. Cayó el Colonia honorablemente, intentando lo imposible, incluso con un gol anulado por fuera de juego. Sin embargo, este Bayer Leverkusen tiene un don, al menos en cuanto a remontadas épicas se refiere. Su última demostración le ha conducido a las Semifinales de una DFB Pokal que quiere volver a alzar.