Media hora duró el Real Madrid de Alberto Toril en la Final de la Supercopa de España, disputada en el estadio Municipal de Butarque. A partir del minuto 31, el FC Barcelona de Pere Romeu activó su «modo on fire», suponiendo el principio del fin para Las Blancas. Las Culés volvieron a demostrar la diferencia tan grande que prosigue entre ambos conjuntos. Cuarta Supercopa consecutiva, quinta en total. Las azulgrana son una pesadilla ambulante para las madridistas.
Graham Hansen inició el festival con un disparo que impactó en Lakrar, despistando completamente a Misa. Al 37, Pajor culminó una gran jugada iniciada por la derecha, anotando tras el pase de la muerte de Ona Batlle. Al filo del descanso, el Barça dio carpetazo. Graham Hansen botó un saque de esquina desde la izquierda, y Pajor saltó como nadie, cabeceando de manera incontestable, logrando el tercero y su doblete.
No se detuvieron ahí Las Culés, ni mucho menos, faltaban dos más. Patri Guijarro marcó el gol del encuentro en el 62, con un chicharro frente al que nada pudo hacer Misa, pese a intentarlo. Y al 85 de partido, Alexia Putellas colocó la guinda, cazando el rechace precedido de un remate al poste. Este Barcelona es único gracias a las magas del balón que componen tan espectacular conjunto. Su hambre de títulos no cesa. La Supercopa recién conquistada, presenta toda la pinta de ser solamente el primero de esta temporada.