Mientras el Newcastle disfruta de su dulce momento amparado en sus atacantes, especialmente con un Isak en estado de gracia al que sale todo, goles y asistencias, motivo de peso para que Las Urracas se posicionen en cuarto lugar de la clasificación, y el Aston Villa recurre a las dianas de Watkins para reengancharse a la lucha por las plazas europeas, el Arsenal está animando la actual Premier League, presentando batalla al Liverpool por el título.
No lo tuvieron fácil Los Gunners, como bien manda el Derby del Norte de Londres. El Tottenham Hotspur de Angelos Postecoglou salió rebelde, dispuesto a conseguir un triunfo que le sirviera como punto de partida para comenzar a escalar. David Raya tiró de su repertorio impidiendo el tanto de Kulusevski, pero frente al fuerte chut de Son Heung-Min, no pudo hacer nada. Sin embargo, desde ese mismo instante, el Arsenal de Mikel Arteta recordó lo que se jugaba, dando un vuelco a la situación con una remontada en cuatro minutos.
Gabriel Magalhaes contribuyó en buena medida a que Los Spurs protagonizasen un despropósito defensivo, uno que acabó con gol en propia meta por parte de Solanke. Aunque peor le sentó al cuadro de Angelos Postecoglou que al filo del descanso, Leandro Trossard fusilara raso a Kinsky, colocando un tanto con forma de mazazo psicológico. Pudieron sentenciar Los Gunners a lo largo de un segundo tiempo que prácticamente les perteneció, pero fallaron las que tuvieron, algunas muy claras.
No obstante, al final se hicieron con tres puntos capaces de garantizar que la emoción en la Premier League continúa vigente. El Arsenal se niega a que el Liverpool tenga allanado el camino, además de reclamar su lugar como pretendiente al cetro inglés.