El FC Barcelona se proclamó campeón de la Supercopa de España dejando en evidencia a su eterno rival, un Real Madrid que dio una imagen para olvidar. 2-5 humillaron Los Culés a Los Blancos en el King Abdullah Sports City de Jeddah. Un resultado que en otras circunstancias, sería catalogado de excelente en beneficio de los de Hans Flick, sin embargo, nunca sabremos si el conjunto azulgrana, que hasta el 1-5 estaba realizando un partido inmaculado, hubiese podido elevar su goleada hasta convertirla en una fiesta legendaria, no solo culé, sino para el Planeta Fútbol entero. Pero toda historia que se precie tiene un villano detrás, y para sorpresa de los suyos, ese fue el guardameta Szczesny.
El cancerbero culé, con 1-5 en el marcador, y el Real Madrid cayendo por un precipicio sin fondo, dio otro significado a la palabra estupidez, cuando en una jugada de ataque madridista, midió terriblemente mal, derribando a Mbappé fuera del área, provocando su expulsión, el 2-5 de Rodrygo y el fin de la fiesta culé. Caso aparte el hecho de que, estando con uno menos, el Barça aguantara como todo un señor equipo durante el resto del choque, frente a un Real Madrid impotente, al que si logras asfixiar con presión alta, junto a un manejo rápido y efectivo del cuero, consigues poner sus vergüenzas al aire.
Courtois y Mbappé, fueron la razón de que el Barça no comenzase mandando en el electrónico, lo que no obstante, supuso un espejismo que los de Hans Flick deshicieron cuando lograron entonarse completamente. A partir de entonces, recital culé. Lamine Yamal, Lewandowski de penalti, Raphinha con un espectacular doblete, y Balde convirtiendo el cuarto, hicieron las delicias de un Barcelona que protagonizó minutos excelsos, liderado por Lamine Yamal, Raphinha y Marc Casadó.
Que el Real Madrid vaya dando gracias a Szczesny y a su descomunal torpeza, porque de lo contrario, vaya usted a saber cuál hubiese sido el resultado final con ambos conjuntos en igualdad numérica. Puede que el guardameta estuviera en deuda con los de Carlo Ancelotti. Por lo demás, Los Blancos tienen mucho en lo que pensar, pues caer de semejante manera frente al eterno rival, por mucho que el torneo se llame Supercopa de España, escuece, y mucho.
El Barça se lleva el primer título de 2025 con pleno merecimiento y lo siguiente, a pesar de Szczesny, y con Lamine Yamal, Marc Casadó y Raphinha sentando cátedra. Una inyección de moral bien gorda que aspira a servirle de cara a las competiciones mayores. Enhorabuena a toda la gente culé de bien.