EN EL FONDO DEL ARMARIO, SE ESCONDE PETER LIM

La derrota que el Valencia CF sufrió por 1-2 a manos del Real Madrid en Mestalla, es de aquellas que realmente escuecen, por culpa de cómo se produjo. Los de Carlos Corberán, compitieron de tú a tú frente al conjunto de Carlo Ancelotti durante un primer tiempo donde se vieron algunos paradones dignos de la filmoteca, y en el que Los Che, después de dos avisos que vinieron por obra de Hugo Duro tras una gran dejada de Diego López, y de un Foulquier que no culminó debidamente una espectacular contra, lograron adelantarse en el marcador. En otro genial contragolpe, iniciado desde media cancha, Diego López encontró a Foulquier, este pasó al área para que Javi Guerra fusilara, Courtois ejerció de dibujo animado, pero Hugo Duro estuvo en su sitio y cazó el rechace.

Sin embargo, en la segunda mitad, todo se torció cruelmente, hasta oscurecerse. El Real Madrid salió dispuesto a remontar, y embotelló desde el principio a un Valencia CF que nunca pudo ni supo cómo desembarazarse de la presa que le hizo su oponente. Kylian Mbappé no anotó en posición legal por milímetros. Entonces, llegó el show de Vinicius Jr, un pésimo ejemplo para la futura generación de futbolistas. La estrella madridista reclamó penalti, Dimitrievski le dio una palmada para que se alzase, respondiendo el atacante con una agresión vergonzosa. Roja tras el VAR y a los vestuarios cuando corría el 79 de juego.

Quién le iba a decir al Valencia CF y a Mestalla, aparentemente con un panorama muy favorable, que los últimos veinte minutos convertirían el encuentro en una pesadilla que acabaría retratando la cruda y actual realidad en la que el club está sumergido, además de a Hugo Guillamón y Foulquier particularmente.

Jude Bellingham, que había fallado una pena máxima, pasó de villano a héroe gracias a la pifia de Hugo Guillamón, lo que le permitió asistir en el 85 a Modric, que definió con la clase que le caracteriza. El croata sí que es un maravilloso ejemplo para las niñas y niños aspirantes a futbolistas. No acabó ahí el protagonismo de Bellingham, tampoco el de Hugo Guillamón, y por si fueran pocos, Foulquier se sumó al culebrón. Solamente este último sabrá qué pretendía con semejante pase, comprometiendo tanto a su compañero, el cual se resbaló, tocando el esférico de tal manera, que supuso un regalo anticipado de reyes para el atacante del Real Madrid, quien como es lógico, no desaprovechó tamaño presente. Faltaba una última punzada, el jugadón que Luis Rioja realizó, con un remate que mereció suponer el empate, pero los palos de la portería juegan su propio partido.

El Real Madrid ganó, no únicamente por su eterna casta, sino debido a que tiene un fondo de armario muy espacioso, donde se encuentran jugadores capaces de lograr triunfos así. En el fondo de armario del Valencia CF, se esconde un tal Peter Lim, máximo accionista de una entidad conducida al borde del abismo por culpa de su desidia, digna de ser objeto de análisis y estudio profundos, en pos de mostrar aquello que jamás debe hacerse a la hora de gestionar un club del deporte rey.

Publicado por Miguel Ávalos

Saludos, mi nombre es Miguel y es un placer unirme a WordPress. He escogido este sistema porque me gusta mucho escribir y quiero utilizarlo para escribir y publicar diferentes artículos relacionados con el fútbol. La mayor parte estarán destinados a los dos equipos de la Capital del Turia, el Valencia CF y el Levante UD, no obstante también publicaré artículos referentes a otros equipos y competiciones. Espero que todos ellos puedan ser del agrado de quienes los lean. Un cordial saludo.

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