Es evidente que deberá, tanto concluir con buenas noticias esta primera vuelta, como realizar una segunda prácticamente inmaculada. De lo contrario, le será imposible seguir el rastro de un Liverpool al que le resta su partido pendiente frente al Everton. Sin embargo, el Arsenal no baja los brazos, pues consiguió ante el Ipswich Town de Kieran McKenna, una victoria fundamental por 1-0, la cual impide, por lo pronto, que las opciones del conjunto dirigido por Mikel Arteta se desvanezcan.
Los Gunners sabían que todo lo que no fuese puntuar de tres en el Boxing Day, suponía sencillamente un desastre total. Por ello, salieron enchufados de inicio, monopolizando la posesión de balón a lo largo de un primer tiempo en que consiguieron la única diana del choque celebrado en Emirates Stadium. Corría el minuto 23, cuando Leandro Trossard arrancó en el interior del área, se aproximó a la línea de fondo por la izquierda, y puso el pase de la muerte. Allí estaba un agraciado Havertz, quien por supuesto no perdonó.
Si en el primer acto el Arsenal gozó del cuero, durante el segundo protagonizó ocasiones de sobra para dar carpetazo al encuentro. Tras un córner botado por Lewis-Skelly, Gabriel Magalhaes cabeceó fuera un tanto que ya cantaba medio estadio. Pudo sentenciar también Havertz, pero no estuvo ni la mitad de certero que en la jugada del gol. Por lo demás, hay que destacar al guardameta Muric, que respondió de manera formidable a los intentos de Odegaard y Mikel Merino, y a O’Shea, responsable de que el cabezazo efectuado por Declan Rice no terminase dentro.
A punto estuvieron Los Gunners de pagar por tantas oportunidades erradas. Al borde del final, concretamente en el 90+1, Jack Taylor conectó otro cabezazo que no supuso el empate debido a la gran intervención de Thomas Partey, quien bloqueó el remate. Mientras que al 90+5, Havertz elevó a los cielos su categoría de héroe, bloqueando un remate de Nathan Broadhead cuyo destino era el fondo de las mallas. Dos sustos de última hora que, aún así, no impidieron al Arsenal sumar tres puntos fundamentales.