Amad Diallo se convirtió en el gran protagonista del último Derby de Manchester hasta la fecha, dando un giro radical al encuentro que permitió a Los Diablos Rojos superar por 1-2 a Los Citizen, adjudicándose tres puntos que necesitaban como el comer. El City abandona los puestos Champions, perdiendo la cuarta plaza en detrimento del Nottingham Forest, y confirmando, por si acaso quedaban dudas, que esta es su peor campaña en la era Pep Guardiola. ¿Fin de ciclo quizás? Puede que el debate no tarde en abrirse.
La primera parte fue una auténtica decepción, con únicamente dos ocasiones claras para el Manchester City, ambas obra de Phil Foden durante los minutos 21 y 45+4. El Manchester United no consiguió inquietar prácticamente lo más mínimo a un Ederson Moraes que vivió muy cómodo. Al 36 de encuentro, llegó el tanto de Los Citizen. Tras un córner en corto, Kevin De Bruyne centró magistralmente, y Gvardiol no desperdició el regalo. Diogo Dalot tuvo su parte de culpa, pues defendió la jugada erróneamente. Los de Pep Guardiola se marcharon al descanso aventajando por la mínima al conjunto de Ruben Amorim, que además perdió por lesión a Mount en el minuto 13, entrando en su lugar Mainoo.
Sin embargo, en la segunda mitad, el panorama fue completamente distinto. El discurso de Ruben Amorim tuvo que ser de aquellos que motivan, porque el Manchester United parecía otro. No tanto el de Pep Guardiola, pues el Manchester City no dispuso de ninguna ocasión manifiesta de gol. Los Diablos Rojos mostraron bastante más actitud que Los Citizen, y el premio les aguardó durante los últimos compases del encuentro.
Antes de la remontada, pudo haber marcado el que acabaría siendo el revolucionario del choque, un Amad Diallo que, tras centro de Bruno Fernandes, cabeceó de forma imperial, pero Ederson Moraes se lució mandando el esférico a córner. Bruno Fernandes también tuvo su oportunidad, picando el cuero después del pase al hueco que Hojlund le brindó, pero cruzó excesivamente. Sin embargo, Los Diablos Rojos acabaron volteando el resultado.
En el 88, Matheus Nunes erró por partida doble. Primero con un mal pase que fue interceptado por Diallo, y a continuación derribando al atacante del Manchester United dentro del área. Bruno Fernandes transformó la pena máxima. Las tablas eran una realidad, pero efímeras, ya que tan solo dos minutos más tarde, acabaron convertidas en la antesala. Lisandro Martínez efectuó un pase en largo que Diallo recogió, sorteando a Ederson con el control, y definiendo con la zurda, suave, y con poco ángulo. Un golazo del jugador más decisivo del Derby, que certificó la victoria del Manchester United en el Etihad Stadium, y confirmó la crisis de un Manchester City muy gris.