Incomprensible, por llamarlo de forma suave, porque la última media hora que el Levante UD protagonizó en el Estadio Municipal de Anduva frente al CD Mirandés, es propia de un equipo perdedor. Los Granotas habían logrado lo más difícil, adelantarse en el marcador con un golazo de Andrés García. A partir de ese momento, en lugar de buscar un segundo tanto que relativamente hubiese supuesto la tranquilidad definitiva, se echaron atrás, limitándose a defender, no volviendo a pasar del medio campo, y permitiendo que su oponente se creciera buscando una remontada que consiguió en el tiempo de descuento. El Levante UD se lleva un merecido bofetón, pagando así por su ridícula actitud de conformista, la cual le llevó a no saber rematar la faena, y consecuentemente a la derrota. Otra oportunidad para dar un golpe sobre la mesa a domicilio desperdiciada, y van unas cuantas. O se gana fuera de casa, o no se asciende directamente. Respecto a la pésima actitud en Anduva durante la media hora final, los jugadores deben una buena explicación a su hinchada. Ese no es, ni por asomo, el espíritu que el Levante UD debe mostrar.
MACHO LEVANTE