Que al Bayern Múnich le va la Champions y al PSG no, supone todo un hecho. Mientras que Los Bávaros siempre deben ser tenidos en cuenta, el conjunto parisino, con o sin Mbappé, no ha conseguido dar con la tecla, y dadas las circunstancias, tampoco planea la sensación de que durante esta temporada se le dé mejor. Para colmo de males, la ley de la ironía en el deporte rey también parece tomarla con él. Al menos lo hizo en el Allianz Arena, frente al conjunto de Vincent Kompany, pues cuando más parecía comenzar a acumular posibilidades de obtener provecho en el encuentro, dos de los suyos lo estropearon. Concretamente Safonov y Dembélé. Y ello considerando que el Bayern Múnich, fue mejor en líneas generales que los pupilos de Luis Enrique.
Vaya si la ironía está presente en el fútbol. Uno de los implicados, el cancerbero Safonov, apuntaba a as del encuentro, pues mantuvo a flote al PSG hasta su minuto fatídico, el 38. Impidió un gol olímpico de Kimmich, se sacó un paradón frente a Musiala, salvó un segundo intento de este último tras una gran acción por la banda de Coman, y evitó en dos tiempos que Sané culminara otra gran jugada de los locales. Todo ello en siete minutos. Sin embargo, cuando Zaïre-Emery y Dembélé demostraron que el conjunto de Luis Enrique había comparecido al partido, arribó el minuto mencionado, el 38. Kimmich botó un córner desde la izquierda, y Safonov, un héroe hasta ese momento, despejó de manera horrenda, lo que aprovechó Kim Min-Jae para cabecear casi a placer el único tanto del choque. Un mazazo que pudo haber sido peor, pero Coman lanzó fuera por poco dos minutos más tarde.
La ironía jugaba su partido, y tras pasar por los vestuarios, reapareció en el terreno de juego. El PSG comenzó dominando frente a un Bayern Múnich sorprendentemente anestesiado. Hasta que llegó el segundo culpable de que los planes parisinos se fueran al traste. Dembélé calculó fatal intentando robar el esférico a Davies, y vio la segunda amarilla en el minuto 56, con lo que roja y a la ducha. Se acababa en ese instante el partido. Durante el resto de minutos, el Bayern Múnich pudo ampliar su renta, pero Musiala se topó con el poste al 74, y Gnabry falló tras centro de Müller cuando transcurría el minuto 88. La ironía tiene las ideas claras, cosa que no puede decirse del PSG. El Bayern Múnich por contra, vuelve a demostrar lo mucho que ambiciona La Orejona.