Definitivamente el Bayer Leverkusen de Xabi Alonso ha extrapolado su buen hacer en Alemania a Europa. Lo de este equipo sigue siendo simplemente mayúsculo. 5-0 aplastaron al Salzburgo de Pepijn Lijnders en el BayArena, y que el conjunto austríaco vaya dando gracias a La Virgen, pues de no haber sido por su guardameta, Schlager, además de por los fallos propios del equipo alemán, las rotativas se hubiesen detenido a causa del escandaloso resultado. Una ocasión en el minuto 81, así se resume todo el esfuerzo que los pupilos de Pepijn Lijnders realizaron durante el encuentro.
El repaso del Bayer Leverkusen fue de los que sugieren más de un visionado. Al minuto 8 ya ganaba gracias al acierto de Wirtz desde el punto fatídico. Tres minutos después, Álex Grimaldo conectaba un chicharro de falta directa. Los de Xabi Alonso hicieron simplemente lo que les dio la real gana, empezando por un espectacular Wirtz, seguido de cerca por Álex Grimaldo, y a continuación, el resto del equipo. Ni siquiera el show de paradones por parte de Schlager evitó que, a la media hora, Wirtz se exhibiera dentro del área visitante, para acto seguido definir raso e impecable. El Salzburgo dio en el BayArena otro significado a la expresión «juguete roto». Frimpong, Schick y Palacios se quedaron cerca de hacer subir el cuarto al luminoso.
Si las ocasiones en la primera mitad se vieron en una portería, en el segundo periodo pasaron a verse en la otra. Era un milagro, más Schlager, que el marcador no reflejase un seis o siete a cero. Schick siguió buscando un gol que, de nuevo se le negó al 51 tras un remate de cabeza, pero el premio es para los persistentes. Díez minutos después, recibió de Frimpong, y remató sin oposición. El maremoto de nombre Bayer Leverkusen no cedía ni un metro. Wirtz reclamó su Hat-Trick, pero su intento se marchó rozando el poste, y Schlager, de largo el mejor del Salzburgo, volvió a crecerse cuando Aleix García lo intentó. Sin embargo, nada pudo hacer el cancerbero de los visitantes frente a la contra de manual que el propio Aleix García se encargó de culminar.
Prohibido conformarse, un lema que el Bayer Leverkusen ha hecho suyo para trasladarlo de la Bundesliga a la Champions. Tella de cabeza, y Álex Grimaldo desde lejos, buscaron el sexto, lo que hubiese sido totalmente merecido, visto el partidazo de uno y la nula comparecencia del otro. La escuadra de Xabi Alonso sigue siendo un fiero huracán.