Tres días después del bochorno copero frente al Pontevedra CF, el Levante UD volvió a dejar una pésima impresión en un estadio gallego. Ocurrió en el Municipal de A Malata, morada del Racing de Ferrol, con quien los de Orriols empataron 0-0 sin merecerlo. El conjunto de Cristóbal Parralo fue superior durante la mayor parte del encuentro, gozando de las ocasiones más claras, incluido un penalti a cargo de Álvaro Giménez. Suerte tienen los Granotas de que Andrés Fernández sea un porterazo, y al menos actualmente, el jugador más despierto del equipo, con plena diferencia sobre un gran número de sus compañeros. Por si la malísima imagen del equipo no supusiera bastantes disgustos, otra noticia negativa se añade a la lista, la lesión de Morales, que a saber cuánta duración tendrá. Julián Calero debe espabilar a los suyos a velocidad de crucero, porque si el Levante UD no empieza a sumar de tres, su candidatura al ascenso se verá reducida.
MACHO LEVANTE