Pudo ser mucho peor, pues durante toda la primera mitad y los compases iniciales de la segunda, el Levante UD dejó patente su falta de rodaje durante estas últimas semanas, debido a un asunto de fuerza mayor. Sin embargo, tener a dos cracks de la talla de Carlos Álvarez y Brugué, es una ventaja de privilegiados en una categoría como la Liga Hypermotion. El Elche de Eder Sarabia, vio cómo gran parte de su trabajo se iba al traste por culpa de una genialidad cocinada por los dos jugadores Granotas mencionados. Otro que merece ser nombrado es Andrés Fernández, genio bajo palos, que salvó el segundo del conjunto ilicitano poco después del empate. Considerando las circunstancias, este 1-1 puede y debe servir para ver el vaso medio lleno. Por lo demás, Julián Calero precisa poner a punto al equipo, empezando por el eje de la defensa y su empanada mental frente a los centros aéreos, y prosiguiendo de cerca con jugadores como Morales y Fabricio, quienes están lejos de sus verdaderas versiones. El Levante UD no obstante, ha regresado al verde recordando a sus oponentes la capacidad de reacción que atesora.
MACHO LEVANTE