Tras derrotar al Feyenoord en el partido correspondiente a la cuarta jornada de la Eredivisie, el Ajax recibió el Sábado al PSV, quien no solamente estaba invicto con diez victorias en diez encuentros, sino que era el dominador de los últimos choques del llamado De Topper. Ambas estadísticas se vinieron abajo para Los Granjeros en el Johan Cruyff Arena, donde el Ajax, pese a remar a contracorriente durante buena parte del partido, se impuso por 3-2 a su otro eterno rival de los Países Bajos. Como era de esperar, ambos comenzaron buscando el gol en un inicial y vistoso toma y daca, sin embargo, fueron los de Peter Bosz quienes abrieron la lata al minuto 18. Lang botó un córner y Luuk de Jong conectó un cabezazo potente frente al que nada pudo hacer Pasveer. El Ajax reaccionó, creando progresivamente más peligro, y haciendo trabajar al cancerbero Benítez, hasta que en el 43, al filo del descanso, encontró su premio. Hato regaló a Klaassen un centro de lujo, y su compañero respondió con otro certero cabezazo, devolviendo las tablas al luminoso.
Tras el paso por los vestuarios, el PSV tomó las riendas, y consiguió adelantarse de nuevo llegado el minuto 54. Mauro Junior se marcó un jugadón, el cuero llegó a las botas de Saibari, quien cedió para un Perisic que se sacó un zurdazo desde fuera del área. Golazo para enmarcar. El Ajax de Francesco Farioli se vio remando a contracorriente por segunda vez, pero lejos de amedrentarse, buscó el tanto del empate con ahínco, hasta que dio en la diana. Traoré se marcó una jugada estilo Messi, superando a todo aquel que le saliera al paso, sin embargo, Benítez le adivinó las intenciones y repelió su lanzamiento, no obstante, la pelota llegó hasta el más listo de la clase, un Fitz-Jim que tras cazar el rechace, no perdonó. A raíz de haber vuelto a colocar las tablas, el Ajax llegó al tramo final del encuentro más entero y motivado, mientras que a la escuadra de Peter Bosz le asaltaron las dudas. Las consecuencias de ello quedaron reflejadas al minuto 74. Incomprensiblemente, en una salida de balón, Tillman envió el cuero hacia atrás, despistando incluso a Benítez, quien no esperaba tamaña pifia, la cual fue aprovechada por Godts para marcar a placer el 3-2 definitivo. Al contrario que el Ajax, el PSV no supo remar a contracorriente, y su bote volcó. Los de Peter Bosz siguen líderes, pero heridos en su orgullo. Por contra, Los Ajacied de Francesco Farioli completan una semana sensacional, habiendo ganado a sus dos grandes oponentes y colocándose segundo en la clasificación, a tan solo cinco puntos del PSV, y todavía con un partido por jugar. Aún puede haber emoción en la Eredivisie.