BELLISSIMO

Inter de Milán y Juventus de Turín honraron a Il Derby d’Italia en un partido digno de ingresar en la filmoteca. Los Nerazzurri y La Vecchia Signora empataron nada menos que 4-4, protagonizando un encuentro electrizante en el que ninguna de las dos escuadras tiró jamás la toalla, y cualquiera pudo haberse llevado el gato al agua. No obstante, la justicia del deporte rey dictaminó que las tablas prevalecieran en el Giuseppe Meazza. Si alguien hubiese pensado durante el primer cuarto de hora que iban a verse ocho goles, lo habrían tildado de chiflado o vidente, pues no ocurrió nada reseñable. Sin embargo, el curso del partido empezó a cambiar precisamente al 15, cuando Zielinski transformó un penalti, llevando el delirio al graderío. La reacción de la Juventus fue inmediata, pues cinco minutos después colocó el empate. Tras una larga posesión, el cuero fue a parar a Cabal, que centró para McKennie, este cedió a Vlahovic, quien definió a las mil maravillas. Si uno es bueno, dos mejor aún. Eso debió pensar La Vecchia Signora, dado que prosiguió con la intensidad adquirida a raíz del gol encajado, y en el minuto 26, se puso por delante. Francisco Conceiçao se marcó tal jugada individual, incluido su centro con la diestra, que Weah solamente tuvo que empujar. Le tocaba al Inter de Milán demostrar su capacidad de reacción, y la escuadra de Simone Inzaghi no defraudó. Al 35 de juego, Los Nerazzurri trazaron una gran jugada proseguida por una pared entre Marcus Thuram y Mkhitaryan, devolviendo este último las tablas con un remate ajustado al palo derecho. Pero ya se sabe, no hay dos sin tres, y vaya si el Inter llevó a efecto tal verdad, pues gracias a otro penalti transformado por Zielinski, dio la vuelta al marcador en el 37. El partido era una locura, pero aún quedaba. Tras el paso por los vestuarios, la situación aparentemente no pudo ponerse más a favor del conjunto dirigido por Simone Inzaghi, dado que salió más decidido, obteniendo su premio al minuto 53. Zielinski botó un córner, Danilo trató de despejar, pero Dumfries, muy atento, cazó el rechace y mandó el balón para dentro. 4-2. El Giuseppe Meazza empezaba a ser una fiesta de euforia. Con mayor razón considerando que la reacción por parte de los de Thiago Motta, aparentaba banalidad. Para colmo, la Juventus tuvo que encomendarse a su guardameta, Di Gregorio, para seguir respirando. Sin embargo, si el fútbol es caprichoso, la casta de La Vecchia Signora es eterna, y la noche más oscura justo antes del amanecer. Cuando peor lo pasaba, en el momento que parecía ser el más indicado para darle la puntilla, llegó el minuto 71, y con él, una gran salida de balón protagonizada por los de Thiago Motta, aprovechada por McKennie para asistir a Yildiz, y culminada por este último en jugada individual finalizada en gol. La Vecchia Signora estaba viva, y el partido alcanzó su máxima expresión emocional. Podía caer la sentencia en favor del Inter, o empatar la Juventus, rompiendo cualquier pronóstico que aún quedara en pie. Marcus Thuram la tuvo para los de Simone Inzaghi, mientras que Yildiz para el conjunto de Thiago Motta, la tensión lucía nivel de volcán en erupción. Y en el 82, llegó el jugador con la última palabra, un Yildiz que quizá perdone una vez, nunca dos. Francisco Conceiçao centró desde la derecha, y Yildiz se desquitó de su anterior oportunidad batiendo a un Sommer que pudo hacer algo más. Acababa así un Derby d’Italia que figurará en las páginas de la historia pertenecientes al deporte rey. Simplemente Bellissimo.

Publicado por Miguel Ávalos

Saludos, mi nombre es Miguel y es un placer unirme a WordPress. He escogido este sistema porque me gusta mucho escribir y quiero utilizarlo para escribir y publicar diferentes artículos relacionados con el fútbol. La mayor parte estarán destinados a los dos equipos de la Capital del Turia, el Valencia CF y el Levante UD, no obstante también publicaré artículos referentes a otros equipos y competiciones. Espero que todos ellos puedan ser del agrado de quienes los lean. Un cordial saludo.

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