Como es tradición durante cada verano, el mercado de fichajes entró en su fase más frenética durante sus últimas horas, con muchos clubes cerrando salidas, llegadas e inscripciones. El Valencia CF y el Levante UD no han sido ninguna excepción, ambos han trabajado a contrarreloj, cada uno por la cuenta que les traía, logrando finalmente sus principales objetivos.
El Valencia CF ha conseguido dar salida a Cenk rumbo al Valladolid, al tiempo que ha anunciado fríamente el despido de un Samu Castillejo que, cuanto menos en principio, tiene intención de demandar al club Che. En el capítulo de incorporaciones, tres son los nombres propios. El central belga Maximiliano Caufriez llega para reforzar el eje de la defensa procedente del Clermont, equipo francés que actualmente milita en la Ligue 2, y lo hace en calidad de cedido con opción de compra. La perla argentina Enzo Barrenechea, perteneciente al Aston Villa, aterriza cedido sin opción de compra para apuntalar la medular. Finalmente, Germán Valera, extremo derecho con dilatada experiencia en Segunda División gracias a su paso por el CD Tenerife, FC Andorra y Real Zaragoza, y habiendo sido internacional con la selección española sub 16, sub 17 y sub 18, firma hasta 2028 tras llegar a coste cero desde el Atlético de Madrid, suponiendo para él una oportunidad de consagrarse en la máxima categoría del fútbol español.
Por su parte, el Levante UD ha librado hasta el final una intensa batalla donde las inscripciones han supuesto todo un rompecabezas resuelto en los últimos suspiros. Sin embargo, el desenlace ha sido feliz. Diego Pampín, Vicente Iborra y Pablo Martínez han sido inscritos. El primero gracias en buena medida a la salida de Bouldini, el segundo tras conseguir que La Liga aceptase la reducción de un 50% respecto al valor económico de un jugador que recupera el dorsal 10, mientras que para el tercero puede haber influido la rescisión de contrato aplicada sobre la bocina a Rober Ibáñez. No han sido los únicos asuntos que hasta hace nada circulaban por las oficinas de Orriols, pues Oriol Rey escuchó cantos de sirena provenientes del Elche. Y ojo, porque quizá Óscar Clemente acabe cambiando de aires poniendo rumbo a Bulgaria, donde hasta el próximo Lunes el mercado sigue activo. Pudo haber llegado Jairo Amador procedente del Zaragoza para oxigenar el eje de la defensa, sin embargo, la operación no cristalizó.
Concluye así un mercado estival 2024 en el que podemos decir a modo de resumen que en el Valencia CF no se ha producido ninguna salida importante, pese a que con Giorgi Mamardashvili se active la cuenta atrás. Mientras que en el Levante UD se ha logrado llevar a cabo las inscripciones deseadas y lo que es igual de importante, reducir el Fair Play financiero. Ambos por fin pueden, y deben, olvidarse de cualquier otra cosa que no sea centrarse al cien por cien en sus respectivas metas. Ojalá que dentro de nueve meses pueda decirse que los Derbis de la Capital del Turia han regresado.