GEORGIA 2 PORTUGAL 0
Seguramente por la cabeza de Portugal circularon dos pensamientos. Lograr el pleno aumentaría el crédito ganado en la fase de grupos. Por otro lado, el del Arena Aufschalke era un partido que se podía perder. Georgia por contra se citaba con la historia, y al minuto 3 ya ganaba cuando una pérdida de Antonio Silva desembocó en una contra letal en la que Mikautadze asistió a Kvaratskhelia, y este no perdonó. A partir de ahí, Portugal avasalló con una ocasión tras otra, pero nada de lo que intentó le salió, los Joao Félix, Cristiano Ronaldo, Palhinha, Diogo Dalot y Francisco Conceiçao, no concretaron. Georgia mientras tanto se atrincheraba buscando volver a sorprender, con pocas llegadas, aunque muy claras, hasta que en el minuto 54 Mikautadze de penalti perforó la red portuguesa colocando el segundo tanto georgiano en el electrónico. Pudo sentenciar Georgia en el 72 con una gran jugada personal de Mikautadze, pero Kakabadze no estuvo fino. No podía faltar en la fiesta georgiana ese porterazo de nombre Mamardashvili, que sacó dos paradones a Diogo Dalot, el segundo de ellos en la última jugada. Portugal cumple con su papel previsto y accede a Octavos de Final como campeona de grupo. Georgia escribe una página de oro en su historia quedando tercera con cuatro puntos, lo que le proporciona un billete para estar entre las dieciséis mejores.
CHEQUIA 1 TURQUÍA 2
El Volksparkstadion de Hamburgo acogió el que sin duda fue el partido más intenso y bronco de toda la fase de grupos. Chequia y Turquía se la jugaban, era una lucha sin cuartel donde la especulación quedaba prohibida, así lo entendieron ambas, y salieron desde el inicio a darlo todo, peleando cada balón como si fuera el último. Hasta que en el 20 arribó la jugada que cambió el curso del choque. Barak se pasó de frenada en una entrada que cometió, sabiendo que ya tenía una amarilla, y el árbitro no lo dudó, la segunda y a la calle. Desde ese momento, Turquía tuvo el cuero, pero sin saber qué hacer con él, mientras que Chequia mostró rebeldía pese a encontrarse en inferioridad numérica, hasta el punto de que Günok salvó el segundo tanto checo en el 44 a remate de Jurasek tras una contra llevada a cabo por Provod. En la reanudación, Turquía salió con decisión, y Stanek tuvo que lucirse frente a Yilmaz, pero en el minuto 51 no pudo evitar que, tras hacer otro paradón a Yildiz, Çalhanoglu le batiera desde la izquierda con un chut raso espectacular. Chequia tiró de casta pese al mazazo, quedándose cerca de marcar al 64, pero dos minutos después, Soucek colgó, Chory trató de rematar, Günok erró en su intento de despeje, y tras rechazar la zaga turca, la pelota regresó a las botas de un Soucek que fusiló. El empate aturdió a Turquía, que no aprovechaba sus posesiones de balón, mientras que Chequia hizo un esfuerzo admirable tratando de hallar la manera de sorprender por segunda vez. Sin embargo, el cansancio terminó por hacer mella en el combinado checo, siendo Turquía la única que aún respiraba en los minutos finales, hasta lograr su propósito en el 94. Tras su enésima salida con el balón, Tosun recibió, ganó metros desde la izquierda incorporándose más al centro gracias a su jugada personal, y fusiló sin piedad a Kovar, que sustituyó a Stanek por lesión. Chequia cayó con honor, Turquía logró su billete a Octavos de Final como segunda de grupo. Lástima que a la conclusión el partido se afeara por culpa de una tangana entre los jugadores.