JANZA SE CUELA DE PROTAGONISTA EN EL CUENTO CON FINAL FELIZ DE ERIKSEN

Un protagonista que cerró un círculo vital en su carrera y su vida, Christian Eriksen, y otro inesperado que salió de entre bastidores, Janza, esos fueron los nombres propios en el Stuttgart Arena, donde Eslovenia y Dinamarca empataron 1-1. Durante 75 minutos, la selección de Kasper Hjulmand tuvo en sus botas el partido, pero no supo rematar la faena. El combinado dirigido por Matjaz Kek empezó a creérselo en el último cuarto de hora, y obtuvo el premio a su insistencia, por no hablar de lo cerca que se quedó de culminar la remontada. Dinamarca empezó siendo dueña y señora del esférico, pero sin ocasiones, todo lo contrario que Eslovenia, que sin tener prácticamente el balón, a punto estuvo de dejar boquiabierto al público del Stuttgart Arena en el minuto 16. Sesko se cocinó un lanzamiento espectacular con el balón lamiendo el poste derecho. La tuvo Eslovenia. Un minuto después, el Planeta Fútbol se puso en pie para aplaudir. Christian Eriksen, 1100 días después de dar un susto enorme al mundo entero durante la Eurocopa 2020, disputada en 2021 a causa de la pandemia, cerró el círculo marcando un gol muy especial, enhorabuena. Saque de banda por la parte derecha, Wind se la manda de espuela y Eriksen controla con el pecho definiendo al palo largo con un tiro cruzado. Un jugadón. Eslovenia trató de recomponerse, pero no le salía nada bien, y Dinamarca tuvo otras dos que desaprovechó. Al 28 de juego, tras un saque de esquina, Eriksen se sacó de la manga un centro-chut, el balón impactó en Sesko y rebotó en Mlakar envenenándose, hasta el punto de que Oblak no habría podido hacer nada, pero la bola se perdía muy cerca del palo derecho. En el minuto 43, Wind se hizo con el balón tras un lío defensivo esloveno y cedió para atrás encontrando a un Eriksen que se precipitó y golpeó de primeras cuando tenía tiempo para armar un lanzamiento más efectivo. Tras el paso por los vestuarios, nada parecía variar, Dinamarca hacía lo que le venía en gana, pero se llevó su segundo gran susto cuando en el minuto 51, tras un saque de banda, Bijol estuvo a punto de conectar con el cuero, lo que hubiese supuesto el empate de Eslovenia. Viendo que un gol de ventaja podría no ser suficiente, Dinamarca metió una marcha más, y por ocasiones no pudo quejarse. En el 55 Eriksen botó una falta al corazón del área y Eslovenia no se marcó en propia de milagro. Al 64 Oblak hizo recordar a todo el mundo por qué es uno de los mejores porteros del mundo, cuando un centro de Kristiansen desde la izquierda casi es rematado de primeras por Hojlund, pero el guardameta esloveno fue un héroe. Sin embargo, en el minuto 66, Cerin pudo situar las tablas en el marcador tras recibir un centro desde la parte izquierda, pero remató de cabeza fuera con todo a favor. Algo empezaba a cambiar. La última clara para Dinamarca fue un chut alto de Eriksen al 68 de encuentro. Y fue entonces, cerca de entrar en el último cuarto de hora, cuando la tortilla se dio la vuelta, y Eslovenia no solamente pasó a dominar el balón, sino que tuvo ocasiones de libro. En el 74, tras una falta botada al corazón del área, Sporar no marcó de milagro con su remate. Al minuto 76, tras recibir desde la parte izquierda, Sesko se sacó de la chistera otro de sus lanzamientos, y el balón impactó en la madera. Se percibía un empate que arribó en la siguiente jugada. Córner al segundo palo, Janza la cazó de primeras, y el balón impactó en Hjumald despistando a Schmeichel. 1-1. Eslovenia había cambiado el curso del partido, y la cosa no acababa ahí, dado que lejos de conformarse, buscó la remontada sin dar casi tiempo a Dinamarca de asimilar el mazazo. Avisaba Sporar, quien no marcó por poco. En el 81, tras un robo de pelota en la medular y plantarse con tres toques en las inmediaciones de Schmeichel, probaba fortuna de nuevo el combinado de Matjaz Kek con Sporar una vez más de protagonista, pero su chut acabó en el lateral de la red después de sentar a Vestergaard. Dinamarca estaba ko. Tuvo la última Eslovenia, Sesko controló cerca de la frontal y cedió para Karnicnik, que lanzó potente, pero alto. Se libraba Dinamarca, que salió viva del Stuttgart Arena después de haber gozado de ocasiones para sentenciar, y de ver cómo Eslovenia se le subía a las barbas, colándose Janza de protagonista en el relato con final made in Disney de Eriksen. Para los de Matjaz Kek el empate sabe a gloria, para el combinado de Kasper Hjulmand supone lo opuesto, y eso que podría haber sido peor.

Publicado por Miguel Ávalos

Saludos, mi nombre es Miguel y es un placer unirme a WordPress. He escogido este sistema porque me gusta mucho escribir y quiero utilizarlo para escribir y publicar diferentes artículos relacionados con el fútbol. La mayor parte estarán destinados a los dos equipos de la Capital del Turia, el Valencia CF y el Levante UD, no obstante también publicaré artículos referentes a otros equipos y competiciones. Espero que todos ellos puedan ser del agrado de quienes los lean. Un cordial saludo.

Deja un comentario