La temporada para el Levante UD ha terminado con un segundo fracaso, el 0-0 frente al Eldense es un fiel reflejo de lo que la escuadra Granota ha sido tanto con Javi Calleja como con Felipe Miñambres, un equipo sin hambre, casta, garra e identidad, un conjunto que ha vuelto a desaprovechar oportunidades de libro para lograr su meta, en esta ocasión meterse en puestos Play Off de ascenso, y lo que es aún peor, en su propio feudo y ante su gente. De esta forma, el Levante completa otro curso en la categoría de plata sin hacer los deberes, proseguirá languideciendo en Segunda División, y ahora le toca afrontar un mercado estival 2024 cuya incertidumbre por lo que pueda venir es abrumadora. Atrás queda la época en Primera División, son malos tiempos, tanto deportiva como por supuesto económicamente, donde el legado de Quico Catalán es una daga clavada en el corazón, y el club puede tardar lo suyo en arrancarla. Solamente queda mirar hacia delante y caminar entre la niebla, esperemos que en la dirección correcta.
MACHO LEVANTE