El Manchester City olvidó sus penurias en Champions clasificándose para la Final de la FA Cup tras derrotar por 1-0 en Wembley al Chelsea. El guardameta Ortega con sus paradas, y Bernardo Silva con su gol tras una gran jugada entre DeBruyne y Doku, fueron cruciales para hacer hincar la rodilla a un Chelsea que perdonó en exceso, cosa que se paga. Nico Jackson y Cole Palmer fueron los más activos por parte de Los Blues, pero, o bien no lograban la inspiración necesaria, o bien Ortega frustraba sus planes. El dominio de los de Mauricio Pochettino durante el primer acto no se tradujo en gol. Durante la segunda mitad el choque se convirtió en un toma y daca por parte de ambos equipos, pero fue la escuadra de Pep Guardiola la que tuvo puntería. En el 83 de partido, Bernardo Silva ponía la guinda a una buena jugada entre DeBruyne y Doku. Se acabó la temporada para el Chelsea. El Manchester City por su parte todavía puede hacer doblete.