La pifió el Levante UD cuando menos y donde menos tenía que hacerlo, en el Ciutat y frente al Amorebieta, un equipo situado en puestos de descenso. Los Granotas tiraron a la basura toda una primera parte sin saber lo que les aguardaba en la segunda. El gol de Pablo Martínez parecía cambiar el rumbo del partido, siendo una señal de que los tres puntos podían quedarse en Orriols. A partir de entonces, empezó la pesadilla. El Amorebieta empató tres minutos después, en el enésimo descuido defensivo por parte de los de Felipe Miñambres, quienes encajaron muy mal el golpe, pues desde ese momento navegaron cada vez más a contracorriente y los cambios no aportaron nada. En esas estaba el Levante UD, buscando con todo corazón y sin mente fría un segundo tanto que jamás llegó. Sí lo logró el Amorebieta, tras una jugada de contraataque que pilló desprevenida a la retaguardia Granota. La pesadilla era muy real, el Levante no solo no conseguía ganar, sino que directamente los tres puntos salían volando. Una pifia total por parte de los de Orriols, que deberán curarse del mazazo recibido si no quieren que la temporada se acabe antes de hora.
MACHO LEVANTE