Dicen que las victorias más sufridas son las que traen los mejores presagios, a eso y al Ciutat se agarra el Levante UD , venciendo por 2-1 a un Zaragoza que no dejó de intentarlo. Se presumía un partido más fácil tras el testarazo de Brugué en el minuto 3 de partido, pero los Granotas no terminaban de rematar la faena, los Maños se vinieron arriba y Toni Moya en el 19 enmudeció al estadio con un golazo para enmarcar. Con el empate de por medio, ambos conjuntos tuvieron ocasiones para adelantarse en el electrónico, pero pasaba el tiempo y las tablas empezaban a antojarse inevitables, sin embargo, el Levante es otro en Orriols, capaz de desnivelar la balanza a su favor cuando menos posible parece, y ahí apareció Dela y su fe, para conectar con el alma un chicharro en el 86 que resultó decisivo. El Levante UD de Felipe Miñambres aún cree.
MACHO LEVANTE