Se durmió el Levante UD justamente cuando menos podía permitírselo, en la primera y última jugada del partido frente al RCD Espanyol, y precisamente cuando había hecho en el 58 de encuentro lo más difícil, lograr empatar. El precio es claro, encajar dos goles psicológicos que mandan al traste cualquier plan de trabajo por más actitud que se tenga. Los Granotas reciben todo un bofetón del que deberán recuperarse si quieren seguir optando a los puestos Play Off de ascenso, ya que a medida que transcurren las jornadas queda más y más patente que subir directamente les viene grande. El partido en Stage Front Stadium era todo un examen, y la escuadra del Ciutat ha suspendido.
MACHO LEVANTE