Y pensar que podría haber sido incluso peor, pero el caso es que el Valencia CF falló cuando y donde no debía, en Mestalla, ante su público y frente a un RCD Espanyol que ya es oficialmente equipo de Segunda División. Ánimo a toda la gente Perica de bien. Diego López abría el marcador en los últimos compases del primer tiempo haciendo justicia a lo que se veía, pero los Che no han defendido bien durante toda la temporada y eso se notó en la siguiente jugada, donde Montes aprovechó para volver a poner las tablas en el electrónico. Concluía la primera mitad, comenzaba la segunda, salía en tromba el Espanyol, y Braithwaite enmudecía Mestalla con el segundo tanto Perico. Se volcó el Valencia a sabiendas de lo que ello suponía, y de que los resultados de otros partidos dejaron de acompañar. Sobre la bocina, al 93 de partido, Samuel Lino evitó el peor de los males con el 2-2 definitivo, pero no todos.
El Valencia CF tendrá que jugarse la permanencia en el Benito Villamarín frente a todo un Betis, con dos peligrosas carambolas en caso de derrota: Triple empate con Cádiz y Getafe, y cuádruple añadiendo al Almería a la ecuación, más una victoria del Celta sobre un Barcelona que no se juega nada. Cualquier cosa puede ocurrir, pero de la derrota ante el Mallorca y el empate frente al Espanyol, mucha gente puede acordarse, aunque esperemos que no sea el caso.