Pasó por Mestalla un equipo con una plantilla y pico, justo lo que el Valencia CF no tiene, y el partido, salvo por el protagonismo excesivo de Del Cerro, transcurrió con un guión muy previsible. El Valencia CF fue impotencia pura, se acercó al área rival de mil maneras, pero en la mayor parte de ocasiones se le hizo de noche en los metros finales, y en las pocas que no, la puntería estuvo lejos. Todo lo contrario que un Sevilla al que simplemente le sobró toda una primera mitad donde parecía estar de campo y playa, y durante el segundo periodo sólo le hizo falta ponerse el mono de faena en ciertas ocasiones. En dos de ellas, minutos 55 y 75, llegaron los tantos de Badé y Suso, zarpazos que colocaron un 0-2 muy doloroso para un Valencia CF que no parece tener donde agarrarse en su caída libre.
Nada nuevo en Mestalla, nada bueno al menos. De lo malo hay para aburrir, las dos últimas son que para la visita al Martínez Valero, morada del Elche, no estarán ni Ilaix Moriba, que vio la roja en el minuto 84, ni Hugo Duro, quien vio la quinta amarilla tras protestar la expulsión comentada. Al Valencia CF le crecen los enanos incluso en ausencias.