Justin Kluivert sí que cree. Fue uno de los mejores del Valencia CF frente al CA Osasuna de Jagoba Arrasate, sino el mejor, y correspondió a la entrega de Mestalla y a la voluntad de Rubén Baraja tal y como tocaba, marcando al minuto 74 el único gol de un partido en el que ambos se jugaban mucho, pero pesó más la parte del Valencia CF. Los Che se están jugando el ser o no ser en la Primera División del fútbol español, no hace falta decir nada más. Y cumplieron, fueron mejores, y se vieron de nuevo arropados por una hinchada decidida a convertir Mestalla en todo un fortín durante lo que queda de Liga. Poco que añadir al respecto, salvo dos detalles: Hugo Duro empieza a merecer algo de suerte cara al gol. Y cómo se nota la presencia de los grandes como José Luis Gayà, Mestalla le echaba en falta.
El valencianismo ha hablado, la permanencia es posible, especialmente con partidos así, siendo el campo una fortaleza, el público sus sacerdotes y los jugadores los paladines. Si el espíritu es este, que a nadie le quepa duda, al Valencia CF se le ha enterrado demasiado pronto. Si las cosas se rectifican a tiempo, siempre puede haber solución. Como local, este equipo así lo ha demostrado, a continuación toca trasladar esta voluntad a domicilio. «Peter vete ya» «Sí se puede», dos mensajes cogidos al vuelo que pretenden calar muy hondo, no necesariamente por ese orden, pero bien seguidos.