Influyen muchas cosas, los dos noticiones acerca de la finalización de las obras de en Ciutat y del comienzo de la construcción de la Ciudad Deportiva de Nazaret, cosa que como mínimo supuestamente hará entrar al Levante UD paso a paso en una nueva era que irradia color dorado. Desde luego también la creencia de la plantilla en Javi Calleja, su estilo y el trabajo que hacen, la afición comportándose de once sobre diez demostrando cuán honorable es, y deportivamente hablando el hecho de que un club así merece estar solamente en una categoría: La Primera División del fútbol español. En resumen, todo va muy unido. Es de esa forma que el equipo prosigue con su avance, habiendo dado un gran paso en su último partido.
El Levante UD volvió a la senda de la victoria en calidad de visitante frente a un rival muy complicado y en un estadio realmente difícil, el FC Cartagena de Luis Carrión jugando en el Municipal Cartagonova. Los Granotas no pudieron llevarse el golaverage particular, pero obtuvieron los otros dos premios, igualarlo y dejar muy de cara el general, pues el conjunto de Orriols disfruta de una muy amplia ventaja. Es casi imposible que algo así pueda escapársele a la escuadra del Ciutat.
Tras una primera parte ejemplar, los de Javi Calleja vieron premiado su esfuerzo en la segunda con los goles de Marc Pubill al 47 de partido y de Rober Ibáñez en el 82, justamente cuando el Cartagena más trataba de apretar. Los locales lograron un golazo en el minuto 95 por medio de Ortuño, e incluso tuvieron una llegada más, pero los Granotas no concedieron la oportunidad y fue demasiado tarde. Justo ganador frente a un digno y meritorio rival. El Levante UD, con diecisiete partidos sin perder, asalta por vez primera en la temporada los puestos de ascenso directo, donde pretende instalarse de aquí a final de curso.
Paso a paso se llega lejos, todavía queda mucho camino y ciertas cosas por pulir, como tener más tiempo el cuero una vez te adelantas en el marcador, no obstante, con el espíritu y la mentalidad que estos jugadores demuestran, además de creer firme y globalmente en su entrenador, las pocas tareas pendientes son factibles de solucionar, la clave es seguir trabajando igual de bien. El próximo sábado llega el FC Andorra, muy herido por sus últimos cuatro batacazos, y representará un partido trampa para un Levante UD que, si llega arriba del todo en la clasificación, es para quedarse.
MACHO LEVANTE