No hubo regalo en el día de reyes, el Levante UD empató 1-1 frente al Sporting de Gijón en el Estadio de El Molinón y prosigue sin hincarle el diente a los puestos de ascenso directo. El tanto de Joni Montiel desde los once metros al minuto 26 de partido no fue correspondido por las ocasiones del segundo período erradas por Bouldini, Pablo Martínez y Pepelu. Al final, gijonenses y granotas jugaron a no perder, y obtuvieron un punto cada uno. Bálsamo para el Sporting, agridulce para un Levante UD al que se le atragantó el roscón y le tocó el haba.
Este nuevo traspié en forma de empate es la lección definitiva que en Orriols necesitan para ser conscientes de que el ascenso es todo un reto esta temporada, y que por lo tanto cada victoria vale oro. La exhibición mostrada hace seis años en la campaña 2016-2017 carece de cabida en el presente. Veinte jornadas y sus sesenta puntos en juego dan para un mundo, el camino es tan largo como sufrido.
MACHO LEVANTE