El Levante UD despidió el decepcionante año 2022 con turrón y brindis navideño, pues regaló a su gente en el Ciutat una última victoria por 2-1 frente al FC Andorra, la que le permitió superar una ronda más en la Copa del Rey y plantarse en los Dieciseisavos. Fue de todo menos placentero, ya que los Granotas se empeñaron en mostrar esa personalidad que les ha conducido a no poder acabar líderes en la Liga Smartbank. Cuando el encuentro prometía ser una fiesta que reconciliara definitivamente al equipo con la afición, a los de Javi Calleja se les hizo de noche, y no lo pagaron caro por Joan Femenías, héroe final.
Dejando a un lado, pero también muy claro, que puestos a elegir se hubiese optado por el triunfo frente a la SD Eibar el fin de semana pasado, una victoria como colofón final a un año muy triste siempre sienta bien. Esperemos que sea la señal inequívoca de que los puestos de ascenso directo solamente son cuestión de poco tiempo. Sin embargo, el Levante UD concluye el año de los tres patitos con un serio problema, su irregularidad, y debe ponerle remedio. Días hay, y toca disfrutar del hecho de continuar en la Copa del Rey, pero queda prohibido despojarse del mono de trabajo.
Wesley Moraes dio las primeras verdaderas señales de esperanza para ser un futbolista determinante en la segunda vuelta de la temporada que devuelva la confianza depositada en él mediante grandes jugadas, asistencias y goles. Participó decisivamente en el 1-0, marcado por Roger Brugui tras pase de Marc Pubill, y en el 2-0, donde a posteriori, Álex Cantero se lo guisó y comió solito ajusticiando a Marc Vidal. Sin embargo, en la segunda mitad, a los de Orriols se les apagó la bombilla durante veinticinco minutos, cosa que frente a un Andorra herido en su orgullo se paga. La escuadra del Principado dirigida por Eder Sarabia anotó el 2-1 por medio de Iván Gil y convirtió en héroe del partido a Joan Femenías, quien con tres paradones evitó la remontada andorrana. Pudo también el Levante UD anotar el tercero en dos muy claras, conste en acta, pues afortunadamente los Granotas despertaron a tiempo, en buena medida gracias a los cambios.
Bien está lo que bien acaba, interpretémoslo así, y no pidamos más a un año tan complicado. Eso sí, la carta a los Reyes Magos se escribe sola: Mucha más regularidad, fluidez y consistencia, por favor. No se exige nada que este equipo no pueda alcanzar con garantías, hay fondo de armario y de sobra. Es muy bonito poder verse en la Copa del Rey comenzado el año 2023, para qué vamos a engañarnos. No obstante, si hay algo más bonito aún es contemplar el nombre de tu equipo en puestos de ascenso directo poco después de Reyes. Por eso debe, y puede, luchar el Levante UD. Adiós a un año muy triste, cerrado con buen sabor de boca, pero a sabiendas de los deberes pendientes.
FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO AÑO NUEVO
MACHO LEVANTE