BRAVO, ARGENTINA

Del mismo modo que voy a finalizar este artículo, lo empiezo: Enhorabuena a Argentina, a toda su gente de bien, a su Seleccionador Lionel Scaloni, quien no solamente devolvió con su estilo la unión y la fe perdidas a La Albiceleste, sino que con toda probabilidad se ha convertido en el mejor técnico de esta absoluta, así lo atestiguan tres torneos logrados en menos de dos años: Copa América, CONMEBOL-UEFA y Mundial. Por no hablar las selecciones que sucumbieron frente al combinado albiceleste, Brasil, Italia y Francia, casi nada. Y desde luego, felicidades a todos los jugadores que se dejaron el alma en el verde para que su país volviese a las calles por tercera vez en su historia. ¿Y qué podemos decir del jugador de Argentina con el «Doce» a la espalda, su afición? Matricula de honor.

Los nombres de Emiliano Martínez, Nicolás Otamendi, Nahuel Molina, Nicolás Tagliafico, Marcos Acuña, Ángel Di María, Alexis Mac Allister, Enzo Fernández, Leandro Paredes, Julián Álvarez, Lisandro Martínez, Paulo Dybala, Guido Rodríguez, Germán Pezzella, Gonzalo Montiel, Lautaro Martínez y Rodrigo De Paul, ya no serán pronunciados como antes. Ahora, todos estos jugadores junto a su seleccionador son historia y leyenda viva del deporte rey.

Y por supuesto, pongámonos de pie, quitémonos los sombreros y saludemos, se acabaron las excusas, los debates y las cuentas pendientes. El 18 de Diciembre del año 2022 d.C será recordado en la historia de la humanidad en general y del fútbol en particular, como la noche en que Lionel Andrés Messi Cuccittini, más conocido por todo el mundo como Leo Messi, subió al Olimpo Futbolístico, llegó hasta El Trono Dorado y pronunció al Unísono «Ahí me siento yo». Punto final, Messi es el mejor de la historia. Liderando a La Albiceleste, de la mano de Sergio Batista y Lionel Scaloni como seleccionadores, y postrando al Planeta Fútbol a sus botas, lo conquistó todo. Oro Olímpico en Pekín (2008), Copa América en el mismísimo Maracaná (2021), CONMEBOL-UEFA, alias La Finalissima, en el mismísimo Wembley de Londres (2022), y finalmente, el plato fuerte, Mundial de Qatar 2022 en Doha, en el Estadio Lusail Iconic. Aplaudamos gente de bien, es obligatorio.

Argentina ganó el Mundial 2022 dando la muestra definitiva de unión y fe en lo que se hace como bloque, aparte de que sus individualidades son algo escandaloso en el sentido más maravilloso de la palabra. Arabia Saudita le condujo a la prueba del penitente frente a México y Polonia, y la superó. Tuvo que sufrir frente a Australia, pero supo. Ante Países Bajos fue lo más parecido a una final anticipada o como poco a unas semifinales, pero justamente surgió otra virtud de los argentinos, no solo Messi, todos son auténticos maestros desde los once metros. Cuando parecía que Croacia amenazaba con la repetición de la Final 2018, los muchachos de Scaloni realizaron su partido más completo. Ahí estaba Argentina, en La Gran Final, Francia, hasta ese momento campeona del mundo, aguardaba.

Sin embargo, la fe y pasión argentinas por el deporte número uno mueve planetas, y La Tierra se movió, contemplando como La Albiceleste manipulaba a su antojo a Los Galos, incapaces de aparecer durante toda la primera parte y pagando un precio justo por ello, dos goles, uno de penalti light transformado por Messi de forma impecable al 23 de partido ¿Y el otro? Ángel Di María, remachando de la mejor forma posible la jugada mágica del Mundial, protagonizada por Nahuel Molina, Alexis Mac Allister, Leo Messi, Julián Álvarez y el propio Di María, quien fue asistido por Mac Allister. El 2-0 soñado.

No obstante, Argentina no es perfecta, tampoco se libra de los errores, y Nicolás Otamendi fue la prueba de ello, pues derribó de manera absurda a Kolo Muani y Francia resucitó cuando menos lo precisaba La Albiceleste, porque no, no fue un gol, en poco más de un minuto Argentina vio desvanecerse su ventaja a cambio de un 2-2 en el marcador, golazo Kylian Mbappé tras gran asistencia de Marcus Thuram. Más de un cuarto de hora después, se llegó a una prórroga de infarto. Porque la fe argentina hizo llegar el 3-2 con suspense por obra de un incansable Leo Messi, porque de nuevo a la defensa albiceleste se le ocurrió resucitar a Francia con otro penalti por una mano absurda cometida por Gonzalo Montiel y Mbappé no falló, porque Emiliano Martínez se ganó de nuevo su apodo «El Dibu» sacando un balón imposible de Kolo Muani, y porque Lautaro Martínez estuvo a punto de impedir la tanda de penaltis en la siguiente y última jugada.

Pero no. Llegó ese momento no deseado, salvo quizás por Argentina, y es que la maestría de estos muchachos es de manual, vaya sangre fría. A punto estuvo «El Dibu» de liarla en el primer lanzamiento francés, pero era Mbappé. Ahora que, a Kingsley Coman no le arrendó la ganancia, gran parada, y Aurélien Tchouaméni la mandó fuera. Kolo Muani no falló el suyo, pero ya era tarde. Leo Messi, Paulo Dybala, Leandro Paredes y Gonzalo Montiel coronaron a Argentina, a la fe, a la pasión, a la unión, al trabajo y a la paciencia. No eran dos sueños, sino puras y eternas realidades: Argentina puso fin a 36 años de espera y ya es una selección con tres estrellas, y Messi ya es a todo efecto el mejor jugador de la historia del deporte más popular de La Tierra, el fútbol, algo que Argentina vive con una pasión de la que muchos podríamos aprender para bien.

Su último triunfo lo logró frente a una Francia que durante 75 minutos ni supo que partido jugaba, que se tropezó con la suerte en dos ocasiones, pero que sigue siendo de lo mejor y tiene en sus filas a quien seguramente dentro de un período no inferior a cuatro años, y no superior a seis o siete, reclamará la sucesión a Leo Messi, Kylian Mbappé.

La bandera de Argentina ondea más alta y bella que ninguna otra, así lo han dictado los goles, la justicia del fútbol. Felicidades a la gente argentina de bien y a disfrutarlo con toda la salud y alegría que los cuatro elementos ofrecen, a Lionel Scaloni, a todos y cada uno de los jugadores por esa fe y unión legendarias, y en particular, enhorabuena al mejor jugador de la historia, el número 10, Lionel Andrés Messi Cuccittini. Bravo, Argentina.

Publicado por Miguel Ávalos

Saludos, mi nombre es Miguel y es un placer unirme a WordPress. He escogido este sistema porque me gusta mucho escribir y quiero utilizarlo para escribir y publicar diferentes artículos relacionados con el fútbol. La mayor parte estarán destinados a los dos equipos de la Capital del Turia, el Valencia CF y el Levante UD, no obstante también publicaré artículos referentes a otros equipos y competiciones. Espero que todos ellos puedan ser del agrado de quienes los lean. Un cordial saludo.

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