Los Levante-Eibar se han convertido en partidas de Ajedrez desde hace mucho tiempo, no son nada espectaculares, pero lo compensan con unas dosis enormes de incertidumbre. El de la última jornada de la primera vuelta no fue una excepción. Primera parte para la SD Eibar, segunda mitad para los Granotas. Tanto dio, ninguno fue capaz de perforar la meta rival y el 0-0 campeó a sus anchas. Poco más que añadir, a excepción de que el Levante UD tiene deberes para el 2023, reencontrarse con el acierto goleador en casa, donde nunca debería fallarle, volver a ganar en el Ciutat y acceder a unos puestos de ascenso que siguen aguardando.
El Levante UD de Javi Calleja finaliza la primera vuelta de la Liga Smartbank con sensaciones muy agridulces. Por un lado tiene potencial de sobra para regresar a Primera División y como campeón de la categoría de plata, sin embargo, en apenas dos o tres partidos ha mostrado su verdadero nivel. Falta imaginación y verticalidad, por no hablar de la preocupante falta de gol. La versión dada para el 2023 debe ser bastante más convincente, de lo contrario resultará muy difícil ver a los Granotas como equipo de la Liga Santander la próxima temporada. Hay potencial, pero falta añadir mucha más resolución.
MACHO LEVANTE