La lógica se impuso a la ilusión. Francia derrotó por 2-0 a Marruecos y estará en la cuarta final mundialista de su historia. Esta, estaba de parte de Los Galos, quienes han demostrado que ni siquiera necesitan jugar bien para dejar pasmados a sus rivales. Los Leones del Atlas, su última víctima, lo intentaron sin ceder, pero el factor psicológico les pesó, fallando ocasiones muy claras, cosa que frente a los Mbappé, Griezmann, Dembelé, Theo Hernández, Giroud, Fofana o Kolo Muani tiene un precio muy alto, pues ellos no perdonan.
Lo demostraron justamente el dorsal número 22 y el 12 franceses, Theo Hernández y Kolo Muani. El primero resolvió con la zurda tras un remate espectacular por el aire y giro de cintura durante el minuto 5 de encuentro, gol por otra parte bastante psicológico para Marruecos. Los Leones del Atlas quisieron reaccionar y fueron con todo a por el empate, pero la defensa gala fue una muralla, Griezmann el mejor de los suyos, totalmente omnipresente, y para todo lo demás ya estaba Lloris, todo un seguro como guardameta. Marruecos parecía dominar, pero hubo un punto clave, Francia no sufría, al contrario, se sentía muy cómoda de ese modo.
Hasta que Los Galos decidieron que era el momento de sentenciar. Marcus Thuram y Kolo Muani, dos puntas de ataque, fueron refuerzos más que oportunos para los suyos. El primero resultó un incordio para la defensa marroquí, pero el segundo sencillamente besó el santo al minuto 79. Kylian Mbappé quiso superar a Messi en la clasificación de goleadores, pero la pierna de El Yamiq prefirió que ambos dirimiesen sus asuntos en la Final, pues el balón fue a parar a Kolo Muani tras el rebote y el dorsal 12 galo únicamente tuvo que remachar a placer el 2-0, o lo que es lo mismo, la sentencia definitiva.
Adiós a la revolución marroquí. O no, puesto que ser terceros frente a Croacia sería otro gran premio. No pudieron conseguir el mayor de todos, llegar a la Final, pero cero reproches y todo aplausos para una selección africana que se ha ganado el paraíso, más como ella se precisan, y volverán, el camino ya lo saben, solamente es cuestión de que sigan cultivando el fútbol como en estos últimos años. Grande, enorme Marruecos, Walid Regragui y sus muchachos ya son leyenda viva del deporte rey. Mucho ánimo.
Sin embargo, a quien hay que aplaudir incluso más, es a una Francia que hasta parece sobrarse. Su selección da miedo, y eso que tiene bajas importantes, pero aún y así parecen el combinado nacional perfecto. Los Galos lograron su segundo Mundial hace cuatro años, pisan la Final por cuarta vez en su historia y tienen en sus botas sobrepasar justamente a la selección con la que se medirán, Argentina, consiguiendo a costa de La Albiceleste su tercer cetro. Por si fuese poco, se quedarían a uno solo de coger a Alemania e Italia, a quienes no dejan de quitar protagonismo, aparte de a dos de Brasil. No es poco lo que Francia se juega el próximo Domingo 18 de Diciembre, tampoco lo es su combinado, al contrario, vaya si impone. Enhorabuena y suerte.